Odié este JRPG con todas mis fuerzas cuando se presentó, pero al probarlo he cambiado de opinión. Al fin tendremos un buen juego de Sword Art Online

Odié este JRPG con todas mis fuerzas cuando se presentó, pero al probarlo he cambiado de opinión. Al fin tendremos un buen juego de Sword Art Online

A mí todavía me cuesta perdonar a Bandai Namco por lo que me hizo el pasado 5 de marzo. Pongámonos en situación, la compañía con algunas de las sagas JRPG más interesantes que existen te cita un jueves a las 11 de la noche para presentarte el que debe ser su próximo gran proyecto. A la cita se llega cinco años después de que Tales of Arise firmase el mayor éxito de la historia de la saga Tales y todavía sin una continuación anunciada. También, varios años después de que juegos como Scarlet Nexus demostrasen que la marca japonesa todavía nos podía sorprender con nuevas franquicias.

Las expectativas estaban por todo lo alto, pero lo que nos encontramos aquel 5 de marzo a las 11 de la noche fue un tráiler de minuto y medio de Echoes of Aincrad, un JRPG basado en Sword Art Online. Era imposible no estar decepcionado, y lo cierto es que hasta había dos motivos para ello. El primero es que Bandai Namco tiene muchos proyectos pendientes de continuación de los que va siendo hora de saber algo más. El segundo y más importante es que las adaptaciones de SAO, por decirlo de forma diplomática, siempre han dejado bastante que desear.

Con el paso de los meses se me fue el rencor, porque siempre tengo una voz dentro de mí que me recuerda que los juegos hay que valorarlos por lo que son y no por lo que nos gustaría que fueran. Sin embargo, lo que más me ha reconciliado con Bandai Namco ha sido jugar a Echoes of Aincrad en una presentación para la prensa. Probándolo me he llevado una sorpresa muy agradable. Estoy bastante seguro de que no será el JRPG que la compañía se ponga por bandera los próximos cinco años, pero parece ampliamente superior a todas las adaptaciones de Sword Art Online que se han estrenado hasta ahora.

JRPG primero, Sword Art Online después Creo que lo más importante al hablar de Echoes of Aincrad es decir que no está pensado solo para fans de Sword Art Online. Hay algunos guiños que entenderán solo quienes sean fans de la serie, pero lo único que hay que saber es que se trata de un videojuego ambientado dentro de un videojuego. Esto es algo que se lleva de forma muy interesante a través de los diálogos con nuestros compañeros de viaje y con algunos guiños curiosos. Por ejemplo, entre las distintas zonas del mundo hay una especie de barreras.

En realidad no cumplen una función técnica ya que no hay tiempos de carga y el mapa es continuo. El único objetivo es darnos la sensación de que estamos dentro de un MMO. Algo muy interesante es que, marcando una gran diferencia con el resto de juegos de Sword Art Online, aquí la historia es completamente original. Crearemos a nuestro propio personaje y viviremos su historia en el mundo del juego desde el principio, como si fuera la primera temporada de la serie.

Yosuke Futami, productor de los juegos de SAO, explicó en una charla con IGN que el objetivo era conseguir que el juego fuera atractivo para quienes no conocen la franquicia y hacer que los jugadores experimenten en primera persona la idea de estar atrapados en un juego mortal en lugar de vivirla a través de personajes o arcos narrativos ya conocidos. No pienses que esto de repente se ha convertido en Dark Souls No siendo particularmente fan de Sword Art Online, para mí este punto de partida ha funcionado. Le exprime a la serie lo mejor que tiene, que es esa premisa en la que los jugadores de un MMO se ven atrapados dentro del videojuego, y la combina con una jugabilidad clásica del JRPG de acción. Tenemos ante nosotros un combate a tiempo real que no parece particularmente innovador pero sí resulta bastante satisfactorio.

Hay bloqueos, esquivas, golpes ligeros, golpes cargados y algunos movimientos especiales que podemos hacer tanto solos como con nuestros compañeros de equipo. Es un repertorio de lo más clásico que, eso sí, gana variedad al permitirnos utilizar varios tipos de armas diferentes. Hay espacio para crear builds y lo cierto es que las peleas son bastante más desafiantes de lo que esperaba. No pienses que esto de repente se ha convertido en Dark Souls —aunque el sistema de subida de nivel recuerda a ello— pero en las secciones más avanzadas de la aventura me encontré con que incluso los enemigos del mundo abierto podían ser un peligro si te pillaban despistado.

Aquí, eso sí, también fue donde me quedó mi mayor duda con respecto al juego. No sé qué tan bien aguantará el tipo el sistema combate. De primeras es interesante, pero corre el riesgo de quedarse un tanto simple si no se expande de forma adecuada durante la aventura. Dicho esto, eso es algo que no pude probar debido a una serie de problemas técnicos.

Quizá mi única queja tiene que ver con el diseño de las mazmorras. Las dos que pude probar me parecieron demasiado similares entre sí y muy poco emblemáticas, hasta el punto de que más de una vez pensé que había pasado varias veces por una misma zona. Es un fallo común en los JRPG clásicos y algunos de mis juegos favoritos tienen este problema, pero desmerece un conjunto que por lo demás rinde a un nivel bastante notable. Habrá que ver, eso sí, hasta qué punto es un fallo que se repite en el juego principal o qué importancia tienen las 'dungeons' durante la aventura.

Al final, es muy difícil sacar conclusiones tajantes de un juego que se antoja tan grande cuando has podido jugar solo dos o tres fragmentos de la historia de una hora cada uno. Cada vez que veo una foto pienso que luce regular, pero cuando juego me parece que tiene un aspecto fantástico En términos generales, me ha gustado Echoes of Aincrad. Destacaría también su exploración y el apartado visual. Esto último es quizá lo que más me ha sorprendido.

Cada vez que veo una foto pienso que luce regular, pero cuando juego me parece que tiene un aspecto fantástico. Salvando mucho las distancias, me recuerda a lo que me pasaba con Breath of the Wild. Quizá porque se nota que no hay tanto músculo técnico como buen hacer artístico. No se han puesto sobre la mesa los valores de producción de la saga Tales of u otros grandes JRPG de Bandai Namco.

Sin embargo, todo está resuelto a un nivel más que aceptable. Echoes of Aincrad se estrena en PlayStation 5, Xbox Series y Steam el 10 de julio; por lo que dentro de unas semanas tendremos una opinión bastante más completa sobre el título. Sin embargo, este es uno de esos casos en los que un juego al que no tenía pensado prestar atención se cuela por la fuerza en mi radar. Ahora tiene mi interés y creo que también merece la pena que, si te gustan los JRPG, le hagas un seguimiento.