Está claro que la saga Rhythm Heaven no es que sea precisamente la más famosa de todas las que ha creado Nintendo hasta la fecha, más bien lo contrario. Pero aquellos que la seguimos desde los tiempos de mi venerada Game Boy Advance sabemos que es algo más que un simple juego musical (o rítmico, más bien). Por fortuna, el hecho de que nunca haya sido lo que se dice un súper-ventas no ha echado para atrás a la Gran N, compañía que ha seguido apostando por esta serie como va a demostrar una vez más con Rhythm Paradise Groove. Un juego que va a alegrarnos mucho el verano, ya que estará disponible desde el 2 de julio para Switch (y a un precio bastante más bajo de lo habitual, por cierto). ¡El ritmo más loco!
Esta saga siempre ha destacado por varios motivos o características, y una de ellas tiene que ver con la originalidad y su capacidad para alegrarnos la vida. ¿Y cómo lo conseguirá esta nueva entrega? Pues apostando por la sucesión de unos minijuegos increíblemente divertidos y dotados de una simpatía sin igual. En la demo a la que tuve acceso puede disfrutar de más de media docena de dichos minijuegos, todos ellos distintos pero que presentaban un par de denominadores en común. Por un lado, cada uno derrochaba frescura y un grado de locura importante y, por otro, un estilo visual que personalmente me encantó.
Pensad en él como una especie de Warioware pero con música y ritmo de por medio y con un nivel de locura puede que hasta superior ¿Y qué es lo que había que hacer en cada minijuego? Pues, "simplemente", seguir el ritmo, pero a través de acciones distintas. Por ejemplo, una de las pruebas consistía en abrir o cerrar el paraguas de una criatura adorable al son de la música (creada por el gran Tsunku), siguiendo una coreografía; mientras que en otra era necesario efectuar un salto con un perro para que este recogiera con sus fauces un frisby lanzado por una joven. Y en este último caso, era necesario contar exactamente siete segundos para conseguir atrapar dicho objeto volador.
Soy plenamente consciente de que, explicado así, el juego no parece gran cosa. Y si encima echáis un vistazo a las imágenes que acompañan a este comentario, las cosas no creo que mejoren mucho. Pero para que os hagáis una idea, pensad en él como una especie de Warioware pero con música y ritmo de por medio y con un nivel de locura puede que hasta superior (y ya es decir). En serio, espero que Nintendo lance una demo de este juego para que los usuarios de Switch puedan disfrutar de lo que realmente propone porque creo que convencería mucho más de todo lo que pueda expresar en este comentario.
Además de todo esto, el título contará con otras cualidades, como por ejemplo la simplicidad de su control (apenas bastará uno o dos botones para manejar cada prueba), una ingente cantidad de minijuegos de diferente dificultad, sorpresas que no puede revelaros todavía… y lo mejor de todo, ¡modos multijugador tremendamente adictivos! Durante la sesión de juego, primeramente comenzamos con un minijuego diseñado para exprimir el modo cooperativo local para cuatro jugadores. En dicha prueba nos convertíamos en una especie de samuráis que debían cortar unas flechas que eran lanzadas hacia ellos y, para conseguirlo, era necesario realizar un conteo de segundos para apretar el botón en el momento justo. La gracia de esta prueba multijugador consistía en que, a veces, los proyectiles que eran lanzados a unos y otros jugadores tardaban menos en llegar a su destino que las del resto de participantes, por lo que era necesario estar muy atentos… y no resultaba nada fácil, os lo aseguramos.
Y si este modo cooperativo me pareció de lo más ameno, el competitivo ya era otro nivel. Un trozo de tarta situado en el centro de una mesita y cuatro tipos deseando hacerse con ella. Y, entre medias, una cuenta atrás de exactamente 10 segundos: el que más se acercara al segundo 0, se quedaba con el botín y, de paso, le crecía… el flequillo. Sí, nuevamente explicado así suena poco sugerente, pero si alguna vez tenéis la oportunidad de probarlo, seguro que os lo pasaréis increíblemente bien.
Está claro que Rhythm Paradise Groove no es uno de esos juegos que entran por los ojos ni de los que poseen detrás una gran saga que respalde su comercialización. Y precisamente por ese hecho, considero que tiene mucho mérito apostar por este tipo de productos, que aportan frescura al ya de por sí extenso catálogo de juegos de Switch. El 2 de julio, ¡la locura se desatará en esta consola! En 3DJuegos | Fumito Ueda, creador de Shadow of the Colossus: "Gen Atlas es la culminación de todo lo que he hecho" En 3DJuegos | Zelda: Ocarina of Time Remake es real.
El mejor juego de todos los tiempos vuelve a Switch 2 y no tardará en llegar