Gracias a la vacunación sistemática el país logró eliminar o mantener bajo control numerosas enfermedades transmisibles, subrayó la vicetitular en comparecencia en la Televisión Cubana. “Todos nosotros conocemos que en Cuba hay un grupo de enfermedades que están eliminadas y otro grupo está controlado, y ahí entran nuestras vacunas”, resaltó Peña en el espacio radiotelevisado Mesa Redonda. Las restricciones derivadas del bloqueo norteamericano dificultan cada vez más la adquisición de materias primas, equipamiento y recursos financieros necesarios para sostener la producción nacional de vacunas. Esta industria –explicó Peña- tiene que tener energía, agua y trabajadores, y al mismo tiempo realizar pagos internacionales, pero debe convivir con las presiones ejercidas por parte de Washington sobre los proveedores y entidades financieras. “Si no está el dinero sonando en la alcancía, no está la vacuna”, sentenció Peña en referencia a la obtención de los insumos. La política de Estados Unidos con sus limitaciones pone en riesgo la capacidad del Estado para preservar los resultados alcanzados en el control y prevención de enfermedades transmisibles.
Similar suerte corre la producción de varios diagnosticadores desarrollados por la industria nacional, entre ellos pruebas esenciales para la detección precoz del cáncer. “Los diagnósticos de sangre oculta en heces fecales, que son tan importantes para el diagnóstico de cáncer de colon, hoy no los tenemos”, lamentó la vicetitular. Una realidad alarmante es que hay instituciones carentes de ascensores para el traslado de pacientes graves, además, existen afectaciones al mantenimiento constructivo, mobiliario, y en el equipamiento médico, comentó Peña. Las limitaciones económicas provocadas por política de la Casa Blanca impactan igualmente a instituciones sociales como hogares maternos y hogares de ancianos. Peña reconoció que existen dificultades para garantizar los requerimientos nutricionales de las gestantes que permanecen ingresadas en estos centros. “La nutrición de nuestras gestantes en los hogares maternos hoy tenemos que decir que no es lo que realmente se requiere”, admitió la vicetitular.
Asimismo, señaló que los hogares de ancianos enfrentan limitaciones para desarrollar actividades destinadas a preservar las capacidades cognitivas y funcionales de los adultos mayores en la mayor de las Antillas. ro/joe