Revolución total en el modelo de traspasos de la FIFA

Revolución total en el modelo de traspasos de la FIFA

La FIFA anunció anoche, y casi de madrugada, las modificaciones que se van a efectuar con carácter inmediato en el Reglamento de Transferencias. Modificaciones después de dos años de negociaciones con las partes implicadas (Ligas, sindicatos etc..) como consecuencia del conflicto con Lass Diarra como consecuencia de su ruptura unilateral del contrato con el Lokomotiv en el año 2014. Modificaciones que entrarán en vigor el 1 de enero del 2027. De modo que este mercado de fichajes que arranca el 1 de julio seguirá bajo la normativa actual.

Y con dos ejes fundamentales. A partir de ahora los jugadores pasarán a participar en sus traspasos con un porcentaje del cinco por ciento de su transferencia, como ya sucede por ejemplo en nuestra competición. Los futbolistas con un sueldo inferior a los 150.000 euros recibirán obligatoriamente el 5% de la compensación fija por transferencia correspondiente como valor residual de su contrato. Ruptura unilateral del contrato Además establece una metodología transparente para calcular la indemnización por incumplimiento de contrato.

En principio las conclusiones son las mismas para los clubes y los jugadores. La parte que sufra el incumplimiento de contrato tiene derecho a una indemnización íntegra. Además para los jugadores y los clubes se introducen unos criterios para determinar el importe de la indemnización, teniendo en cuenta las circunstancias particulares de cada caso y la realidad financiera del sistema de traspasos. Por principio un jugador y a un club se le concederá siempre, como mínimo, un importe igual al valor residual del contrato que se haya incumplido.

Solo en circunstancias extraordinarias el importe de la indemnización podrá ser inferior al valor residual. Si un jugador firma un nuevo contrato en un plazo de 45 días desde el incumplimiento del contrato por parte del mismo, se presumirá que ha sido el nuevo club es quien induce al futbolista a romper el contrato. En el caso de tener que ser resuelto en el Tribunal de Disputas, toda demora del pago llevará implícito un 8% de interés. La figura de las cláusulas de rescisión Pero además también se fija en el modelo español en cuanto a la aparición de las cláusulas de rescisión.

Las dos partes estarán obligadas a aceptar que en los contratos figure una cifra que libere el compromiso entre ambas partes, como existe en España. Otro de los grandes cambios está en la opción de poder es que se amplía a cinco en lugar de tres los años que se pueden firmar con jugadores menores de 18 años. Siempre y cuando el futbolista haya sido formado en el club y debe además reunir unas condiciones específicas en cuanto a la remuneración. Un club solo podrá tener un número limitado de estos contratos por temporada.

Además se crea una plataforma de diálogo entre FIFA, FIFPRO, las Ligas mundiales (WLA) y la Asociación Europea de Clubes (EFC). Según este nuevo proceso, como principio general, las decisiones, recomendaciones y acuerdos deberán adoptarse por consenso, entendido como el acuerdo unánime de los interlocutores sociales y la FIFA. Dentro de la cual hay cuestiones tan importantes como las vacaciones, descansos de los jugadores, períodos de incorporación de los futbolistas a la competición. De hecho, las medidas que supongan un incremento de carga de trabajo a los jugadores se adoptarán con un acuerdo entre FIFA y FIFPRO.

El sindicato se compromete a respetar los calendarios de selecciones. Además el fondo de FIFA para ayudar a los jugadores que se adeudan cantidades se cifra en 20 millones de dólares en el período entre el 2026-2029.