El anuncio coincide con el Día Internacional del Juego y el inicio del Mundial de Fútbol 2026, una sincronía que convierte el gesto simbólico en un mensaje global sobre la infancia y sus derechos. “Me siento increíblemente orgulloso”, afirmó el extremo del Barcelona y la selección española, al evocar que en su niñez bastaron una familia, un balón y un parque para sostener la esperanza y construir pertenencia. Con apenas 18 años, Yamal advirtió que millones de niños crecen sin espacios seguros donde jugar, una carencia que no solo limita la diversión, sino que erosiona habilidades, vínculos y la posibilidad de imaginar un futuro distinto. El Fondo Internacional de Emergencia de las Naciones Unidas para la Infancia subrayó que el futbolista aporta una voz capaz de atravesar estadios y fronteras para amplificar la defensa de la niñez, en un mundo donde el conflicto y la pobreza siguen cercando la infancia. La directora ejecutiva Catherine Russell señaló que el compromiso del jugador recuerda que todos los niños merecen jugar, crecer y prosperar, mientras un reciente informe revela que 90 millones carecen de juguetes y 80 millones no juegan con un adulto en casa. mem/blc
Unicef nombra Embajador de Buena Voluntad a Lamine Yamal