Verena Muzio González: más que 40 años del CIGB

Verena Muzio González: más que 40 años del CIGB

La Habana, 11 jun (Prensa Latina) El Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB) de Cuba, que en menos de un mes arribará a su aniversario 40 de fundado tiene trabajadores que han dedicado mucho mas de esos 40 años al trabajo y desarrollo de la biotecnología cubana. Una de estas abnegadas científicas es la Doctora Verena Muzio González, quien por mucho tiempo se desempeñó como directora de Investigaciones Clínicas y actualmente sigue vinculada directamente como asesora clínica del Centro de Estudios Biológicos perteneciente al CIGB. Doctora en Medicina graduada de la Universidad de La Habana, Verena llega hasta la llamada Casa 149 en mayo de 1984, donde radicaba el Centro de Investigaciones Biológicas, a través de una captación que liderada por el entonces director de este centro Dr. Manuel Limonta y otros investigadores, fueron realizadas a médicos jóvenes para incorporarlos al trabajo de investigación. “Allí surgió la formación de muchos de los investigadores que formaron el CIGB.

Los primeros pasos de investigación los hice en temas de virología, pero pocos meses después de entrar comienzo en los laboratorios de ingeniería genética que estaban dirigidos por el Dr. Luis Herrera, y a partir de ahí es mi formación” “En el CIGB como tal comencé a trabajar en el departamento de vacunas, luego desde 1986 hasta el 2012 estuve vinculada a los temas de investigaciones biomédicas en vacunas humanas. Tuve la oportunidad de formar parte del grupo de autores principales de la vacuna contra a la Hepatitis B (Heberbiovac HB) que desde el año 1992 se comenzó a utilizar en el programa nacional de inmunización, ahí recorrí todo el trayecto de esta, como también todo el proceso de calificación por parte de la Organización Mundial de la Salud (OMS)” Muzio González ha tenido la inmersa tarea de trabajar con todas las vacunas humanas que han salido del CIGB, dígase desde las combinadas hasta la vacuna Abdala contra COVID 19. En ese momento complejo para la humanidad, donde cada centro científico a nivel mundial trabajaba en base a la búsqueda de una vacuna para combatir esta mortal enfermedad, el CIGB no fue la excepción, y el trabajo de Verena estuvo estrechamente ligado a este. “Cuando producimos la vacuna Abdala, a la mayoría de compañeros del CIGB nos toma con una experiencia previa en otras vacunas, de manera tal que todo ese esfuerzo se puso de lleno en ella.

En el caso de nuestro equipo trabajamos todo el desarrollo clínico de la vacuna en seres humanos desde etapa inicial, primero en los estudios que realizamos en Santiago de Cuba con mas de 48 mil personas voluntarias, donde comprobamos la seguridad y eficacia de la vacuna” Para la científica, que ha dedicado toda su vida al trabajo en el CIGB, arribar a los 40 años de fundado y más, habiendo laborado ahí en su totalidad de existencia, tiene un significado en su persona muy especial. “He tenido la oportunidad de ver el CIGB desde cuando era el embrión de la biotecnología en el país hasta un centro consolidado con resultados importantes no solo a nivel de país sino también internacional y eso es una gran satisfacción personal, aparte de haber contribuido durante todos estos años a sus maravillosos resultados” Muzio podría haberse acogido a su retiro laboral, pero cuenta que el trabajo de la biotecnología siempre le apasionó, y al llegar la pandemia y con ella el comienzo del trabajo en la vacuna Abdala, era como haber comenzado a trabajar en su primer día. “Mantenía todas mis energías, entusiasmo, fue un trabajo tan intenso que no pasó por mi mente retirarme. Hasta el año 2022 que vi cuando ya se habían cumplido todos los ciclos del trabajo y a fui ahí cuando decidí ponerle fin a mi vida laboral, aunque no desvincularme, y entonces comencé en otra responsabilidad, esta vez como asesora clínica del CIGB donde dentro de mis posibilidades sigo aportando experiencia y conocimientos en todo lo que pueda ser útil, porque realmente este es un tipo de trabajo que no es tanto los trabajos físicos como los trabajos mentales” El éxito futuro del CIGB considera esta prestigiosa investigadora, está en mantener los principios fundamentales por parte del líder de la revolución cubana Fidel Castro Ruz. “Ese espíritu hay que mantenerlo, este es un lugar que, a pesar de tantas dificultades, el CIGB ha salido adelante y eso ha sido obra de un gran apoyo del estado a nuestro trabajo, pero también de muchas personas que comienzan jóvenes y se mantienen durante mucho tiempo aportando” /mmg