A más de una década de la separación entre Angelina Jolie y Brad Pitt, la distancia entre el actor y varios de sus hijos parece profundizarse. Ahora, Zahara Marley, una de las hijas adoptivas de la expareja de Hollywood, decidió dar un paso que vuelve a poner el foco sobre la fracturada relación familiar: solicitó eliminar legalmente el apellido Pitt y conservar únicamente el de su madre. Según reportes divulgados por medios estadounidenses, la joven de 21 años presentó una petición ante el Tribunal Superior de Los Ángeles para que su nombre legal sea reconocido como Zahara Marley Jolie. Aunque el trámite apenas se encuentra en proceso, la decisión no resulta sorpresiva, ya que desde hace tiempo utiliza públicamente solo el apellido materno.
La joven se graduó recientemente en Psicología en el Spelman College de Atlanta. Durante la ceremonia de graduación fue presentada como Zahara Marley Jolie, sin hacer referencia al apellido de su padre. Zahara solicitó legalmente quitarse el apellido de su padre Del mismo modo, cuando participó en actividades universitarias y de fraternidad, también optó por identificarse únicamente con el apellido de Angelina Jolie. Zahara no es la primera de los hijos de la expareja en tomar una decisión similar.
En 2024, Shiloh solicitó formalmente eliminar el apellido Pitt al cumplir la mayoría de edad, petición que posteriormente fue aprobada por la justicia. Por su parte, Maddox también habría iniciado trámites para utilizar exclusivamente el apellido Jolie; mientras que Vivienne omitió el apellido paterno en los créditos de una producción teatral en la que colaboró junto a su madre. Estas decisiones reflejan el distanciamiento que existe entre Brad Pitt y varios de sus hijos. La ruptura familiar se remonta a 2016, cuando Angelina Jolie solicitó el divorcio tras un incidente ocurrido durante un vuelo privado.
Desde entonces, la actriz obtuvo la custodia principal de los menores y la relación entre el actor y algunos de sus hijos se ha deteriorado progresivamente. El nuevo paso dado por Zahara vuelve a evidenciar una fractura familiar que continúa generando atención mediática en todo el mundo.