90-67: Valencia Basket no da opción a un desinflado Asisa Joventut

90-67: Valencia Basket no da opción a un desinflado Asisa Joventut

El Valencia Basket está a una victoria más de su cuarta final de Liga Endesa. El equipo de Pedro Martínez se impuso con autoridad frente al Asisa Joventut en el segundo encuentro de las semifinales (90-76), liderado por un omnipresente Jaime Pradilla y por los 16 puntos de Brancou Badio, máximo anotador de los valencianos. Valencia Basket comenzó mandando en el marcador gracias, no tanto al ritmo, sino a su contundencia en ataque. Jaime Pradilla y Neal Sako fueron esenciales en ese tramo, pues entre ambos aportaron 9 puntos del parcial inicial de 13-4.

Justo antes de que De Larrea culminara la racha y Dani Miret solicitara tiempo muerto, la Penya ya planteó la zona que tan bien le funcionó en el primer partido. No porque el Valencia no pudiera anotar ocho puntos, sino porque sirvió como punto de partida para gestionar esfuerzos y, a la vez, mantenerse en el partido. La brecha la abrió más Álvaro Cárdenas, que puso el 16-4 con el primer triple taronja. El granadino clavó otro triple para mantener a tono la anotación local frente a una Penya desgastada desde el principio.

El primer cuarto del Valencia fue excelente y se ganó una renta de 17 puntos como recompensa. El 30-13 lo puso Jaime Pradilla sobre la bocina. Y cualquiera no sabría si quedarse con el ataque o con la defensa local. Por parte del Joventut, Michael Ruzic fue el único que pudo mostrar algunos destellos en ataque.

Ficha técnica Valencia Basket, 90 - Asisa Joventut, 76 90.- Valencia Basket (30+26+21+13): De Larrea (10), Badio (16), Montero (11), Pradilla (10), Sako (9) -cinco titular- Taylor (10), Cárdenas (13), Moore (2), Key (5), Sima (2) y Costello (2). 76.- Asisa Joventut (13+30+16+17): Ricky Rubio (9), Hunt (8), Hanga (8), Parker (16), Ruzic (4) -cinco titular- Vives (5), Drell (4), Hakanson (5), Allen (2), Morin (9), Birgander (4) y Kraag (2). Árbitros: Perea, Padrós y Fernández. Eliminaron por cinco faltas al local Cárdenas (m.35). Incidencias: segundo partido de la semifinal de la Liga Endesa disputado en el Roig Arena de València ante 13.730 espectadores.

Antes del inicio del encuentro se guardó un minuto de silencio en memoria del recientemente fallecido Eduardo Portela, expresidente de la ACB En el segundo cuarto, la dinámica fue similar: De Larrea mostró mucho más control que en el primer partido frente a Ricky y Cárdenas seguía imprimiendo una intensidad que permitía descansar a Jean Montero. Después llegó Brancou Badio, quien con cinco puntos seguidos estableció la máxima diferencia (33-15). La Penya, por fin, se subió al carro de la anotación abultada y, aunque aún no era tarde, el Valencia se movía en números peligrosos. Jean Montero anotó el triple que ponía al Valencia en 50 puntos (50-34) con todavía tres minutos por jugar antes del descanso.

Los verdinegros, como el Valencia en el primer cuarto, anotaron 30 puntos en este periodo, con Jabari Parker, que se fue a los 10 tantos, y Ricky Rubio, que sumó siete. Pero solo les sirvió para recortar cuatro puntos antes de marcharse a vestuarios (56-43). El equipo de Pedro Martínez, entre otros aspectos, se hizo fuerte desde el rebote ofensivo, atrapando el 41% de los rechaces en el aro de la Penya. Números inasumibles para sacar el partido adelante.

Mismo planteamiento y más intensidad. Ese fue el punto de partida del Joventut en la reanudación. Pero el Valencia estaba mostrando un nivel superior. La primera mitad le dio alas y confianza para que todos sus jugadores, sin excepción, estuvieran atinados en ataque sin bajar los brazos en defensa.

Badio, con su duodécimo punto y su segundo triple, rompió la barrera de los 20 puntos de diferencia (73-51, min. 26) tras un sangrante parcial de 12-4 en tres minutos. El final del periodo terminó de encauzar el partido para los locales, con un +18 (77-59). A falta de 5:55 para el final, Cárdenas, que terminó con su mejor anotación en su brevísima carrera en la Liga Endesa, anotó el triple que daba la máxima ventaja hasta el momento (84-61). A partir de ahí, Dani Miret y los suyos trataron de sumar buenas sensaciones de cara al tercer partido en Badalona, entendiendo que el resultado ya era irreversible.