La rápida respuesta de la Alcaldía de Managua al llamado realizado por habitantes del barrio Camilo Ortega permitió la limpieza total del cauce que se encontraba saturado de basura y maleza, una situación que mantenía preocupadas a decenas de familias que habitan en las orillas del sector ante el riesgo de inundaciones durante la temporada lluviosa. Desde tempranas horas, cuadrillas de limpieza y maquinaria municipal realizaron labores de extracción de desechos sólidos acumulados en el cauce; logrando restablecer el paso adecuado de las aguas y reducir el peligro para las viviendas cercanas. - Te interesa: Cientos de vecinos limpiaron el cauce entre el 18 de Mayo y el Walter Ferretti en Managua Pobladores del sector reconocieron la importancia de la intervención inmediata de las autoridades municipales, destacando que la acumulación de basura había aumentado considerablemente en las últimas semanas debido a que muchas personas continúan arrojando desperdicios en los cauces, pese a los constantes llamados a la conciencia ciudadana. «Gracias a Dios y a nuestro Gobierno, les agradezco muchísimo que hayan venido. Desde ayer vinieron a ver y ya hoy nos están dando respuestas»; expresó doña Sara Hernández, habitante del sector. Plan de limpieza en Managua La comuna capitalina recordó que mantiene un plan permanente de limpieza y mantenimiento de cauces en distintos puntos de Managua; especialmente en zonas vulnerables durante el invierno, con el objetivo de prevenir anegaciones, enfermedades y afectaciones a las familias.
Sin embargo, las autoridades insistieron en que estos esfuerzos deben ir acompañados de la responsabilidad ciudadana, ya que gran parte de los problemas de obstrucción se originan por la mala práctica de botar basura en lugares no autorizados. «Agradecemos a los medios, a la Alcaldía y al Presidente, porque lo importante es que ya se limpió y nos sentimos muy contentos«; expresó Juan Emilio Álvarez, habitante del sector. Entre los desechos retirados del lugar se encontraron bolsas plásticas, botellas, llantas y otros objetos que impedían el flujo normal del agua. Los habitantes señalaron que, aunque las jornadas de limpieza ayudan a disminuir el riesgo, el problema continuará mientras algunas personas sigan utilizando los cauces como botaderos ilegales. El llamado final es a crear conciencia y asumir una actitud más responsable con el medioambiente y la seguridad colectiva.
Mantener limpios los cauces no solo evita inundaciones, sino que también protege la vida de cientos de familias que viven cerca de estas zonas y dependen del compromiso de todos para evitar nuevas emergencias.