La presencia de asientos vacíos durante el segundo partido de la Copa Mundial de la FIFA 2026 volvió a encender el debate sobre la demanda real del torneo y el elevado costo que enfrentan los aficionados para asistir a los encuentros. El partido, disputado este jueves en Guadalajara, México, dejó imágenes de espacios sin ocupar en las gradas, pese a tratarse de una de las citas deportivas más importantes del planeta. El encuentro enfrentó a las selecciones de Corea del Sur y Chequia, con victoria para los asiáticos por 2-1. Aunque la asistencia oficial reportada fue de 44.985 espectadores, el estadio, cuya capacidad se acerca a los 46.000 aficionados; mostró sectores con asientos vacíos que no pasaron desapercibidos para los asistentes ni para quienes siguieron la transmisión por televisión.
Las imágenes rápidamente generaron comentarios en redes sociales y medios especializados; donde desde hace semanas se cuestiona la estrategia de comercialización de entradas implementada por la FIFA. Crecen las críticas a EE.UU. por el costo de asistir al Mundial Diversos aficionados han expresado su inconformidad por los altos precios de los boletos y los costos asociados al seguimiento del torneo; especialmente en una edición organizada de manera conjunta por México, Estados Unidos y Canadá. A las críticas por el precio de las entradas se suman los gastos de transporte, hospedaje y alimentación que implica desplazarse entre las tres naciones anfitrionas. Además, numerosos seguidores internacionales han señalado dificultades para obtener visados o completar los trámites migratorios necesarios para asistir a varios partidos en diferentes sedes.
Un análisis de asequibilidad publicado por NBC News indicó que, para un aficionado promedio residente en Estados Unidos, el costo de asistir a determinados encuentros del Mundial, incluyendo boletos y alojamiento; podría equivaler al pago de un mes completo de alquiler en ciudades como Chicago. Este escenario ha alimentado el debate sobre el acceso de los aficionados al torneo y el impacto de los elevados costos en la asistencia a los estadios.