En China, tu signo del zodiaco puede costarte un trabajo. Sí, como lo oyes, y no es ninguna superstición popular ni anécdota: es un sesgo documentado en miles de procesos de selección reales, estudiado por investigadores múltiples instituciones y que respaldan la cada vez más evidente presencia de los signos zodiacales en la ficha de un CV. La paradoja es que en realidad el horóscopo chino no nace de la propia China, sino del zodiaco occidental que surgió en Babilonia y lo perfeccionaron los Griegos. Pero más allá de eso, esta el hecho de que no hay una base legal para anular una selección de personal basada en este criterio astrológico, ya sea en el país asiático, o cualquier otro del mundo.
El horóscopo que se volvió contra sus creadores El zodíaco occidental -Aries, Tauro, Géminis y el resto de signos hasta 12- fue irrelevante en China, una civilización con su propio sistema astrológico: el zodíaco lunar de los doce animales, que asigna un signo por año de nacimiento y no por mes. Dragón, Rata, Buey, Tigre. Un ciclo completamente distinto, con una lógica completamente distinta. El occidental llegó a China por la vía de la globalización, y se propagó a través de las redes sociales a partir de la década de 2000.
No tardó mucho en convertirse en tendencia cultural masiva, especialmente entre jóvenes urbanos. Y con esa adopción llegó algo que nadie había anticipado: la traducción de los nombres de los signos al chino mandarín, generando estereotipos completamente nuevos y desvinculados de cualquier tradición astrológica real. El caso más documentado es el de Virgo por su " anti favoritismo". Este signo se tradujo en chino con un término asociado semánticamente a "virgen", con connotaciones de rigidez, perfeccionismo extremo y carácter difícil.
O dicho coloquialmente, un estereotipo negativo de la nada; sin tradición previa ni experiencia acumulada. Solo la elección de una palabra que arrastró consigo un conjunto de prejuicios. Un investigador de la Sloan School of Management del MIT, Jackson Lu, demostró en base a casos similares como el "bias" de Virgo que en China había casos de discriminación astrológica. Se analizaron muestras de más de 173.000 personas para determinar si el signo zodiacal predice la personalidad.
La respuesta inequívoca fue que no, y tampoco se demostró que afectara al rendimiento laboral el haber nacido bajo un signo u otro. Lo que sí demostró el estudio es que la discriminación ocurre, al mostrar los seleccionadores menos predisposición a contratar "Virgos", y si una predilección a contratar a perfiles con Leo o Libra. Una discriminación sin protección legal Lo más preocupante de este fenómeno es que, a diferencia de la discriminación por género, etnia o religión, la "zodiacal" no está contemplado en ningún marco normativo de protección laboral, ni en China ni en la mayoría de países occidentales. El propio Lu señaló esta laguna en su investigación: el signo zodiacal no es una categoría protegida, lo que deja abierta la puerta a una forma de discriminación documentada, irracional -si nos atenemos a los datos recabados-, y completamente impune desde el punto de vista normativo.
El contraste con Occidente pone de relieve algo más profundo que una curiosidad cultural. En países Europa o Estados Unidos, el horóscopo es entretenimiento: algo que se lee en una revista o se comparte en redes con distancia irónica. Nadie lo incluye en su currículum ni lo consulta para decidir a quién contratar. No obstante, hay algunos precedentes de esta nueva forma de discriminación laboral como el de una aseguradora austriaca que en 2009, publicó una oferta especificando los signos deseados.
No se pudo emprender acciones legales contra ella porque la ley austriaca de igualdad en el empleo solo cubría discriminación por género, edad y raza. Exactamente el mismo vacío legal que en China. La pregunta que deja abierta la investigación del MIT no es si la astrología funciona -no funciona, los datos son concluyentes- sino por qué una cultura puede convertir en mecanismo de selección social algo que otra cultura descarta como pasatiempo. Y la respuesta, probablemente, tiene menos que ver con la astrología que con cómo las sociedades construyen y legitiman sus propios prejuicios.
Imagen de portada: Crisco 1492 (Vía Wikimedia Commons) En 3DJuegos | En 2023, imágenes satelitales demostraron que Doñana estaba seco. Tres años de lluvia después, sigue en alerta roja