Estados Unidos tuvo el debut soñado en ‘su’ Mundial al imponerse a Paraguay con una primera parte inmejorable (4-1). Marcó Bobadilla en propia, anotó un doblete Balogun y lo cerró Reyna con un golazo. Mauricio maquilló el marcador. En el segundo duelo de entrenadores argentinos en un Mundial de la historia -sin que esté jugando Argentina- la pizarra de Pochettino se impuso claramente a la de Alfaro.
La selección paraguaya dio un susto nada más empezar con un disparo potente a la escuadra que tuvo que sacar Freese con una gran mano. A partir de ahí los locales impusieron su ley con un Pulisic endiablado. El extremo por fuera y Balogun por dentro eran indetectables. Apenas tardó 7 minutos en inaugurarse el marcador.
McKennie se fue por el centro, abrió a Pulisic que hizo su magia y se la devolvió al centrocampista dentro del área, quien en un pase de la muerte vio como Bobadilla en su intento de despeje se marcaba en propia. A partir de ahí Dest por la derecha y Pulisic por izquierda estaban imparables. El ex del Barça falló un mano a mano por un control demasiado largo, pero llegaban al área rival con mucha facilidad. Al borde de la media hora iba a empezar el festival de Balogun.
Primero con un gol anulado por fuera de juego del que se redimió dos minutos después. Carrera de Pulisic por la izquierda, pase atrás y definición de primeras del delantero del Mónaco con un tiro cruzado (31’). Siguió el asedio antes del descanso y el propio atacante iba a poner el tercero. Pase al espacio que Tillman, también muy bien, la dejó pasar entre las piernas, tiró un regate y la puso en la misma escuadra con la izquierda.
Salió a la segunda mitad con el orgullo herido Paraguay y algo relajada Estados Unidos, ya sin Pulisic. Y se dio una de las curiosidades del torneo. Almirón se fue por banda y simuló una falta de Ream, quien vio la amarilla. Del Cerro Grande, árbitro del VAR, llamó a Makkelie para revisar la acción por posible error de identidad.
Le quitó la amarilla al estadounidense y se la sacó al paraguayo por simular. Insistía la selección sudamericana con chuts lejanos, pero sin incomodar demasiado a Freese. Hasta que en el 73' llegó un balonazo largo que peinó Mauricio, la peleó Almirón y le volvió la pelota a Mauricio que la cruzó y recortó diferencias. La respuesta fue un disparo inocente de Tillman con todo a favor.
Parecía que no iba a pasar nada más, pero Gio Reyna, jugador muy prometedor en su momento, lo cerró con un golazo que le dará confianza. Hasta Pochettino corrió a celebrar el disparo desde la frontal que se sacó su jugador.