Coches Eléctricos Los primeros camiones de hidrógeno de Mercedes, con 1.000 km de autonomía, ya han sido entregados El transporte pesado mira con buenos ojos al hidrógeno. Mercedes ya ha entregado sus primeros camiones NextGenH2 que entrarán en servicio a finales de este mismo año en Alemania. Mercedes asegura que los NextGenH2 son capaces de ofrecer hasta 1.000 kilómetros de autonomía. Javier Gómara 12/06/2026 13:30 Actualizado a 12/06/2026 13:30 El sector del transporte pesado de larga distancia se encuentra inmerso en una constante búsqueda de soluciones mecánicas capaces de erradicar las emisiones contaminantes sin mermar la operatividad de las flotas.
Mientras que los sistemas alimentados por baterías han demostrado una gran fiabilidad en recorridos de media distancia, las limitaciones mecánicas asociadas a la capacidad de conexión de la red eléctrica para las recargas masivas han abierto la puerta al desarrollo de vectores energéticos alternativos. En este contexto de diversificación técnica, las instalaciones de Mercedes-Benz en Wörth han completado el ensamblaje de la primera cabeza tractora de su nueva generación de vehículos con pila de combustible. El plan industrial contempla el suministro de tres unidades a la base logística de la empresa Dachser en Karlsruhe, situada a apenas 30 kilómetros de la factoría, una cercanía estratégica que facilitará el acceso directo a infraestructuras de suministro específicas durante esta fase de validación en condiciones reales de trabajo. La revolución del hidrógeno licuado subenfriado a menos 253 grados La agenda contempla realizar los primeros trabajos a finales de este mismo año.
La principal particularidad mecánica del Mercedes NextGenH2 Truck frente a otros desarrollos similares de la industria radica en el estado físico del combustible empleado. En lugar de almacenar el hidrógeno en estado gaseoso a alta presión, los ingenieros de Daimler Truck, en colaboración con la firma Linde, han desarrollado un sistema optimizado para utilizar hidrógeno líquido subenfriado (sLH2). Este compuesto se almacena en el vehículo a una temperatura extrema de -253 grados Celsius. Esta solución criogénica aporta una ventaja mecánica fundamental: al incrementar de forma notable la densidad energética por unidad de volumen, el camión puede albergar una mayor cantidad de combustible sin necesidad de instalar tanques desproporcionados que resten espacio útil al chasis.
Gracias a este incremento en la densidad del almacenamiento, la cabeza tractora iguala las capacidades operativas de los modelos diésel convencionales, alcanzando una autonomía de rodadura cercana a los 1.000 kilómetros con una sola operación de repostaje. Según cifras aportadas por el fabricante. Integración de componentes de serie y optimización de la cadena cinemática Mercedes ha aprovechado gran parte del desarrollo del eActros para así abaratar costes. Para agilizar los procesos de ensamblaje industrial y reducir los costes de fabricación de los componentes mecánicos, el fabricante ha integrado elementos ya amortizados de su gama eléctrica de baterías.
La configuración estructural del chasis se beneficia de las siguientes soluciones de ingeniería: Incorporación del eje motor integrado (e-axle) con una transmisión de cuatro velocidades, heredado directamente del Mercedes eActros 600 . Adopción de la cabina ProCabin, optimizada aerodinámicamente para reducir la resistencia al avance y mejorar los consumos. Reducción de 15 centímetros en la cota de la distancia entre ejes (fijada exactamente en cuatro metros) mediante una recolocación más compacta de los módulos en la torre de componentes trasera. El corazón del NextGenH2 se compone de un sistema de pila de combustible doble que entrega una potencia de 300 kW (dos módulos de 150 kW cada uno), el cual se ubica en el vano motor bajo la cabina.
La gestión electrónica de la cadena cinemática permite configurar la entrega de fuerza en dos modalidades de conducción: el modo Economy, que limita la potencia máxima a 340 kW, y el modo Power, que eleva la capacidad de empuje hasta los 370 kW en situaciones que requieran un mayor par motor. Un despliegue inicial limitado por los desafíos de la infraestructura El principal inconveniente no es el rendimiento, sino la recarga. La empresa Dachser ha recibido los tres primeros camiones propulsados por hidrógeno fabricados por Mercedes. Los vehículos pasarán los próximos meses aparcados en el centro logístico de la compañía para su análisis.
Está previsto que los primeros viajes de prueba se completen a finales del próximo mes de diciembre, mientras que las dos unidades adicionales empezarán a operar a mediados de 2027. La entrega de estas tres unidades forma parte de una serie limitada inicial de 100 vehículos que servirá para validar el desgaste de los componentes térmicos y mecánicos antes de plantear una producción en masa de cara a la década de 2030. El despliegue a gran escala de estos camiones se enfrenta a un cuello de botella logístico superior al de las redes de recarga eléctrica. En la actualidad, el repostaje de hidrógeno líquido subenfriado está restringido a unas pocas estaciones experimentales en Alemania, localizadas en los entornos de Wörth y Duisburgo.
Esta dependencia de la infraestructura limita las rutas comerciales a corredores muy específicos y predefinidos. El desarrollo integral de este programa de movilidad pesada no comercial se sustenta financieramente en una subvención pública de 226 millones de euros aportada por el Ministerio Federal de Transportes germano y los estados de Renania-Palatinado y Baden-Wurtemberg. Temas Mercedes Benz Coches Eléctricos