Los acuerdos entre el Departamento de Defensa de Estados Unidos (conocido como Departamento de Guerra desde el pasado mes de septiembre) y las grandes corporaciones tecnológicas y laboratorios de inteligencia artificial continúan dejando consecuencias en forma de dimisiones. El último en dar el paso ha sido René Mayrhofer, director de seguridad de la plataforma Android, quien ha confirmado a Business Insider que dejará su cargo en el mes de agosto. El motivo no es otro que la alianza anunciada a finales de abril por la tecnológica que preside Sundar Pichai y el Pentágono para permitir que este use los modelos de IA de la empresa en trabajos clasificados orientados a planificación militar e inteligencia. Una decisión que motiva el cese voluntario de Mayrhofer y que plasma el descontento de un nutrido grupo de empleados dentro de las grandes corporaciones por los pactos que se están alcanzando con respecto al uso de la IA en el ámbito militar.
Los motivos de la renuncia Mayrhofer redactó un comunicado interno en el que detalló a sus compañeros que su decisión se debía al cambio de rumbo adoptado por Google en relación a los objetivos de neutralidad de carbono por el alto consumo energético que requieren los centros de datos así como por el cambio de rumbo ideológico en materia de seguridad. En su escrito, titulado "La dirección de Google ha perdido su brújula moral" Mayrhofer criticaba la falta de transparencia con respecto a las decisiones adoptadas, que desde su punto de vista, se encuentran supeditadas a las altas esferas y no cuentan con el consenso del resto de empleados: "Nada de esto se está debatiendo ni comunicando dentro de la empresa, las decisiones solo las toma la alta dirección", reflejaba en su texto. De igual modo, el director de seguridad de Android puso el foco en los acuerdos con el Pentágono y argumentaba su posición contraria a ellos destacando que "cualquier propósito legítimo del actual gobierno estadounidense viola el derecho internacional", una línea respaldada por más empleados dentro de la empresa de Mountain View así como de otros laboratorios como OpenAI con los que el Pentágono ha rubricado acuerdos en los últimos meses. Un gesto pacifista y una alternativa académica Para René Mayrhofer existen aspectos que no corresponden con la filosofía profesional que promovía Google cuando se incorporó a la compañía en 2017.
En su escrito, defendió que su ética personal obedece a una convicción alejada del belicismo y que por ello también toma esta decisión: "Soy pacifista y hace tiempo que decidí que no trabajaré personalmente para ejércitos que participen en guerras ofensivas", mostrando además su temor a que las propias tecnologías que Google desarrolla para el Pentágono puedan servir en el futuro para vigilancia masiva de ciudadanos en la Unión Europea. Tras hacer efectiva su renuncia, Mayrhofer centrará su actividad en su plaza de profesor en la Universidad Johannes Kepler de Linz (Austria). Una condición académica que, según reconoce el propio directivo, le otorga el "gran privilegio" de no depender económicamente de la multinacional y poder dar un paso firme que otros compañeros, aun compartiendo el mismo malestar, no se pueden permitir por su situación financiera. Aunque Google ha evitado hacer comentarios sobre esta renuncia y se ha limitado a defender la legitimidad de sus contratos militares, la división con respecto a ellos en la propia corporación es evidente.
Mayrhofer cumplirá su periodo de preaviso hasta el próximo mes de agosto, pero ya ha anunciado su desvinculación inmediata de cualquier proyecto de IA que pueda estar rozando los límites del polémico acuerdo con el Pentágono.