Tras mejora crediticia de la deuda argentina, S&P eleva calificación de ocho emisores corporativos

Tras mejora crediticia de la deuda argentina, S&P eleva calificación de ocho emisores corporativos

Buenos Aires — Tras el reciente upgrade de rating soberano de Argentina desde CCC+ a B-, la calificadora de riesgo S&P Global mejoró también su nota de riesgo para ocho emisores corporativos del país. Elevó de B- a B su evaluación de transferibilidad y convertibilidad (T&C), que funciona como un techo para el rating de emisores corporativos argentinos. A través de un comunicado emitido el jueves, S&P Global informó que elevó las calificaciones crediticias soberanas de Argentina a largo y corto plazo, tanto en moneda local como en moneda extranjera, del rango CCC+/C a B-/B, con perspectiva estable. Esa evaluación incluyó también la revisión al de la evaluación de transferibilidad y convertibilidad. “Tras la acción sobre la calificación soberana, elevamos nuestras calificaciones de ocho entidades corporativas y de infraestructura argentinas de B- a B.

Estas empresas tienen perfiles de crédito independientes de al menos B”, indicó la firma. Las ocho compañías a las que S&P le elevó la calificación y sus motivos Las compañías en cuestión son Aeropuertos Argentina 2000, EDEMSA, Genneia, Pampa Energía, Telecom Argentina, TGS, YPF e YPF Luz. “El cambio mejora el posicionamiento de las compañías a la hora de buscar financiamiento en el mercado internacional”, explicaron los analistas de la sociedad de bolsa Aldazabal & Cia. “Todas estas empresas cuentan con perfiles crediticios independientes de, al menos B, y superan nuestra prueba de resistencia para obtener una calificación superior a la del Estado”, explicó la calificadora. “En consecuencia, ahora calificamos a estas entidades un nivel por encima de nuestra calificación a largo plazo en moneda extranjera para Argentina”, agregó S&P argumentando que las compañías serían capaces de soportar las condiciones asociadas a un eventual incumplimiento soberano con liquidez suficiente para cumplir con sus obligaciones financieras. Las calificaciones de estas entidades siguen limitadas por la evaluación de T&C de Argentina, añadió S&P Global y explicó que la decisión se basaba en que creen que “ha disminuido ligeramente el riesgo de que el Estado interfiera en la capacidad de las entidades nacionales para acceder, convertir y transferir dinero al extranjero”. Pese a ello, recordaron que el país aún se enfrenta a desequilibrios económicos persistentes y que “la liquidez externa sigue siendo frágil y vulnerable a las perturbaciones”. “Aunque algunas de estas entidades no tienen obligaciones significativas en moneda extranjera en los próximos 12 meses, su capacidad a largo plazo para realizar pagos en moneda extranjera depende de su acceso a dicha moneda, dado que todas ellas generan la mayor parte de su flujo de caja a nivel nacional”, argumentó la calificadora.

Hacia adelante, S&P Global mantiene perspectivas de calificación estables para estas compañías que coinciden con las del emisor soberano y reflejan la expectativa de la calificadora de que el Gobierno continúe con su programa de austeridad fiscal, mientras que el Banco Central aumenta sus reservas de divisas, dos variables que “contribuyen a sostener el crecimiento económico y a reducir la inflación”. “Además, las perspectivas de calificación de las entidades cuya calificación ha sido mejorada incorporan unas condiciones de términos y condiciones más favorables”, señaló. Respecto de la mejora de la calificación soberana, S&P consideró que “refleja la disminución de las vulnerabilidades económicas y la mejora gradual de la liquidez externa, lo que sienta las bases para una recuperación económica sostenida”. “La austeridad fiscal, junto con otras medidas, ha mejorado el acceso del gobierno a la financiación voluntaria de los mercados de capitales, así como de los prestamistas oficiales, para satisfacer las importantes necesidades de servicio de la deuda comercial en moneda extranjera en 2026 y 2027”, indicó S&P. Por ello, expresaron que su escenario base parte de la hipótesis de que “es probable que se produzcan tensiones en los próximos 12 a 18 meses, que podrían poner en peligro la estabilidad económica”, aunque añadieron que “la combinación de superávits fiscales continuos y la acumulación de reservas de divisas por parte del Banco Central ha reforzado la liquidez del Gobierno”. VER MÁS: BCRA flexibiliza condiciones para dar impulso al crédito en dólares en Argentina