El Barça no ha querido esperar para amarrar la clasificación para la final de la Liga Endesa y ha aprovechado la primera de las tres oportunidades que tenía. Los de Xavi Pascual no han jugado en San Cristóbal su mejor partido de los últimos tiempos pero han sabido apretar los dientes, esperar su momento y darle la vuelta al marcador en el último cuarto para llevarse la victoria sobre La Laguna Tenerife por 76-85 y colocar el 3-0 en su semifinal. Para el Barça, será la primera final liguera desde la de 2023 y la segunda desde entonces contando todas las competiciones tras la Copa del Rey de 2024 con Roger Grimau en el banquillo. Will Clyburn, con 17 de sus 19 puntos en la segunda mitad y un triple clave a 1:25 del final, ha sido decisivo pero buena parte del mérito también se lo han llevado Nico Laprovittola y un Willy Hernangómez clave en el cambio de cara del equipo azulgrana tras el descanso.
La Laguna se ha agarrado a Marcelinho Huertas (17 puntos) y a Kevin Yebo (16) pero ha acusado el mal partido de Patty Mills, que dos días después de anotar 36 en el Palau esta vez se ha quedado en solo dos. Durante muchos minutos parecía que el Barça iba a tener que quedarse dos días más en las Canarias. Sin ideas en ataque y poco intensidad en todas las facetas del juego, los azulgrana han cedido la iniciativa a un rival mucho más hambriento y motivado, que ha mandado desde el inicio y que se ha escapado en el segundo cuarto con un parcial de 12-0 que le ha puesto con una máxima ventaja de 14 puntos (36-22) coincidiendo con el cuarto triple sin fallo de Aaron Doornekamp. Con Punter sentado por dos rápidas faltas, nadie en el Barça mostraba ideas en ataque.
A los problemas de generación se unía la nula incidencia interior de Vesely y Fall, grandes dominadores en los dos primeros partidos del Palau. El Barça ha empezado a arreglar las cosas en los últimos dos minutos de la primera parte, en los que un parcial de 0-5 le ha permitido retirarse a los vestuarios solo ocho abajo (42-34). Era la peor anotación del equipo azulgrana en los primeros veinte minutos de un partido desde el debut de Xavi Pascual en pista del Gran Canaria (61-72, con 32 puntos al descanso) el pasado 23 de noviembre. Y todo ha cambiado en la reanudación, en la que el Barça ha estirado el parcial hasta un 0-14 para tomar su primera ventaja desde el arranque del partido (42-43).
Pascual ha acertado poniendo en cancha a dos generadores como Laprovittola y Brizuela y a un Willy Hernangómez mucho más incisivo que sus compañeros interiores. Clyburn, además, ha despertado de su letargo y La Laguna ha perdido la iniciativa anímica. Los canarios, eso sí, han logrado sofocar la rebelión del Barça y el partido ha entrado en una fase de cortas ventajas de unos y otros. Guerra ha puesto cuatro arriba a La Laguna con la primera canasta del último cuarto (60-56) pero ha sido el canto del cisne de La Laguna.
Un arreón anotador de Kevin Punter ha sido la base de un parcial de 0-13 con el que el Barça ha tomado una delantera (60-69) que ya nunca iba a perder. Un Huertas renqueante –han tenido que vendarle un muslo-, Jaime Fernández y Kevin Yebo han dado una última esperanza al equipo canario, que se ha puesto a solo cuatro puntos (76-80) con cien segundos por jugarse. Pero ahí ha aparecido la magia de Clyburn., que con uno de sus triples imposibles, con el defensor enganchado y el reloj a punto de expirar, ha acabado de apuntillar al equipo local ante el desencanto de su afición.