Coches Eléctricos BYD le pone precio a su red de carga ultrarrápida: tecnología que promete crear una revolución con costes contenidos Los de Shenzhen ya han instalado la primera de las 3.000 estaciones de carga ultrarrápida que quieren abrir antes de que acabe el año. Su elevado rendimiento irá acorde con el precio. Las estaciones de carga de BYD ofrecen hasta 1.500 kW de potencia de recuperación. Javier Gómara 13/06/2026 09:15 Actualizado a 13/06/2026 09:15 El despliegue de una infraestructura de carga rápida eficiente y económicamente viable sigue siendo uno de los grandes retos para la consolidación definitiva del coche eléctrico en territorio europeo.
En este contexto, BYD ha revelado sus planes para expandir su red de estaciones bajo la denominación Flash Charging , aportando además los primeros indicios sobre cuál será su política de precios en el continente. La estrategia de la compañía no solo busca ofrecer potencias de carga inéditas, sino también competir de forma directa en costes con las redes de carga rápida ya establecidas. Según las declaraciones de los responsables de la división británica de la marca, el objetivo fijado para el mercado europeo es mantener el coste del servicio por debajo de los 0,5 libras por kWh, lo que equivale a un precio inferior a los 0,58 euros por kWh. Esta estrategia de precios sitúa a la red asiática en una posición muy competitiva, especialmente si se consideran las especificaciones mecánicas y de rendimiento que prometen estos nuevos terminales de suministro energético.
Arquitectura de 1.500 kW y refrigeración integrada El diseño de las estaciones se debe al elevado peso de los cables de carga. En el apartado puramente técnico, la segunda generación de estos cargadores destaca por su estructura con estaciones en forma de T equipadas con dos mangueras de carga. Este sistema está diseñado de tal manera que ambos cables pueden conectarse de forma simultánea a un mismo vehículo para maximizar la transferencia de energía. Para gestionar el elevado peso de los cables, derivado de la necesidad de incluir un sistema de refrigeración líquida integrado, la estación emplea un mecanismo de rieles superiores que facilita la movilidad y el manejo por parte del usuario.
Desde el punto de vista del rendimiento puro, los postes son capaces de suministrar una potencia máxima de hasta 1.500 kW. Para no saturar la red eléctrica local durante los picos de máxima demanda, cada estación de Flash Charging cuenta con sus propios sistemas de almacenamiento de energía intermedios. Estas baterías estacionarias funcionan como un búfer que acumula electricidad de forma constante para liberarla a alta potencia en el momento en que un vehículo inicia la recarga, simplificando además el proceso de instalación técnica de la estación. Tiempos de recarga récord en combinación con la Blade Battery 2.0 Alemania ha sido el primer país de Europa en instalar una estación de carga de BYD.
Esta infraestructura está especialmente optimizada para trabajar en consonancia con la segunda generación de las baterías Blade de BYD , basadas en la química de fosfato de hierro y litio (LFP). Cuando el vehículo y el poste de carga operan de manera conjunta, las cifras de transferencia de energía resultan disruptivas. El sistema permite completar una carga del 10% al 70% de la capacidad de la batería en un tiempo de solo cinco minutos, mientras que para alcanzar desde el 10% al 97% apenas se requieren nueve minutos. La gestión térmica del sistema también ha sido diseñada para soportar condiciones climáticas extremas sin penalizar en exceso los tiempos de espera.
En entornos con temperaturas de hasta menos 30 grados centígrados, donde los procesos electroquímicos de las baterías convencionales suelen ralentizarse de forma drástica, el Flash Charger es capaz de elevar la energía de una batería Blade 2.0 del 20% al 97% en un tiempo controlado de doce minutos. Un despliegue masivo con miles de estaciones planificadas Los planes de expansión de la compañía contemplan una fuerte inversión internacional durante los próximos doce meses. En China, BYD ha instalado más de 5.000 estaciones en menos de un mes. Para Europa el objetivo es algo más modesto.
Los de Shenzhen esperan tener repartidas por todo el continente unas 3.000 estaciones antes de que acabe el presente año. En cuestión de meses, BYD se pondrá a la misma altura que otras redes consolidadas en Europa, como Ionity. Alemania ha sido el primer país europeo en contar con uno de sus ya famosos puntos. Temas BYD Coches Eléctricos