La legisladora Carmen di Lauro expresó, durante la sesión 674 de la Cámara de Diputados, que la nación antillana “ha sido sometida a un vergonzoso bloqueo por Estados Unidos durante más de 60 años, pero lo que ha estado ocurriendo en los últimos meses, en las últimas semanas, es algo que ni siquiera se daba durante la Guerra Fría”. Se refirió a “una población exhausta, que vive sin energía, sin petróleo, con solo una o dos horas de electricidad al día”, así como “de hospitales al borde del colapso, médicos obligados a operar con la luz de sus celulares, si es que funcionan, y escasez de medicamentos”, tras recientes medidas del actual gobierno norteamericano. Hizo alusión además a que “limitaciones a las transacciones financieras, al comercio y al acceso a la tecnología han contribuido a exacerbar una situación ya de por sí compleja” y recordó que “durante años, la Asamblea General de las Naciones Unidas ha aprobado abrumadoramente resoluciones que piden el levantamiento del bloqueo”. “Creemos que, en un mundo ya marcado por guerras brutales y genocidio, lo que está sucediendo en Cuba es otro acto terrorista” dijo di Lauro, quien solicitó a su gobierno que asuma “una postura clara” y ponga fin a las ambigüedades y al silencio ante tales violaciones de las normas internacionales y de los derechos humanos por Estados Unidos. En nombre del gobierno italiano, el subsecretario de Estado de la Presidencia del Consejo de ministros, Luigi Sbarra, reconoció que “los datos más recientes confirman la gravedad de la situación: las dificultades económicas, sociales y energéticas han tenido un impacto severo en la población” cubana, pero evitó culpar a Estados Unidos Sbarra se limitó a apuntar que “estamos considerando atentamente cualquier iniciativa que pueda contribuir a fomentar un diálogo serio entre Washington y La Habana, convencidos de que un diálogo pragmático, por complejo que sea, puede ayudar a reducir las tensiones que se han prolongado demasiado”.
Por su parte la diputada Stefania Ascari, del M5S, expresó la insatisfacción por tal posición oficial pues “el pueblo cubano está siendo doblegado por medidas coercitivas que afectan a los más pobres, los más vulnerables, los niños y los enfermos”. Se trata, según dijo, de “un caso ejemplar de violencia económica, de la ley del más fuerte que impacta directa y trágicamente los derechos fundamentales de la población civil”, pues esa es “la lógica del imperialismo, que castiga a quienes se rebelan contra la dominación de los más fuertes, y la arrogancia de quienes se creen dueños del mundo”. Italia, añadió, “debe adoptar una postura clara e inequívoca, tanto en Naciones Unidas como en la Unión Europea, contra la continuación del bloqueo, el endurecimiento de las medidas coercitivas del cerco petrolero, y las medidas que actualmente ponen en peligro el derecho del pueblo cubano a la vida, la salud, la alimentación y la educación”. “Los imperialistas intentan bloquearlo todo, pero hay algo que no logran bloquear: el orgullo de un pueblo que se niega a ser doblegado y que no vende su soberanía”, agregó la legisladora italiana. rc/ort