No impresiona ni por su tamaño ni por su historia. El Atlanta Stadium, conocido durante el resto del año como Mercedes-Benz Stadium, será el primer estadio de España en esta Copa del Mundo y atrapa porque es una obra de ingeniería que parece llegada del futuro. La selección española disputará aquí sus dos primeros encuentros del Mundial, frente a Cabo Verde y Arabia Saudita, en un escenario preparado para albergar grandes acontecimientos y que ha sido reconocido como uno de los mejores estadios de fútbol de los Estados Unidos. A simple vista, la obra ya deja sin palabras.
Su estructura exterior, de líneas afiladas y aspecto futurista, rompe con la arquitectura tradicional de los grandes recintos deportivos. Pero lo más llamativo está en el techo. Ocho enormes paneles móviles en forma de triángulo que se abren y cierran como el diafragma de una cámara fotográfica, un mecanismo único en el mundo que se ha convertido en una de sus señas de identidad. Inaugurado en 2017 tras una inversión que acabó rondando los 2.000 millones de euros, el Atlanta Stadium puede superar los 70.000 espectadores.
Aquí juegan habitualmente el Atlanta United de la MLS, que vuelve a estar entrenado por Gerardo ‘Tata’ Martino, ex técnico del FC Barcelona, y los Atlanta Falcons de la NFL, dos franquicias acostumbradas a llenar un recinto que ha acogido finales, grandes eventos deportivos y conciertos multitudinarios. Otro impacto llega al cruzar las puertas de acceso. La mirada se dirige inevitablemente hacia el cielo. Allí aparece el gigantesco ‘Halo Board’, una pantalla circular de 360 grados suspendida sobre el terreno de juego que rodea completamente el campo.
Es una de las más espectaculares del planeta y ofrece una experiencia visual que posteriormente copió el Real Madrid en el reformado Santiago Bernabéu. La FIFA lo ha rebautizado como Atlanta Stadium para el torneo, eliminando cualquier referencia comercial, pero la esencia permanece intacta. Se trata de una de las grandes joyas de esta Copa del Mundo y de uno de los recintos mejor preparados para soportar las exigencias del verano estadounidense. El techo retráctil y el sistema de climatización permiten mantener unas condiciones ideales tanto para los jugadores como para los aficionados, independientemente de las temperaturas exteriores.
Y eso lo agradecerán especialmente los jugadores, que estos días están sufriendo las altas temperaturas y la humedad. Eso sí, para el día del primer partido se espera que bajen ambos registros. La selección española comenzará en el Atlanta Stadium su aventura mundialista. Inicialmente, dos partidos.
También aquí se jugarán una de las semifinales, aunque España quiere ir por el otro lado del cuadro porque significaría que habrá quedado primera de grupo en esta primera fase. Aunque si acaba regresando a Atlanta el 15 de julio tampoco sería una mala noticia.