La tormenta tropical Cristina continúa generando afectaciones en El Salvador, donde las autoridades reportan daños en viviendas, infraestructura vial y comunidades vulnerables. Aunque el fenómeno meteorológico ha comenzado a alejarse del territorio salvadoreño, sus efectos siguen siendo motivo de preocupación para las instituciones de emergencia. Según informó el director de Protección Civil, Luis Amaya, hasta el cierre del viernes se registraban 195 viviendas afectadas a nivel nacional. Del total, 170 casas resultaron inundadas, 24 sufrieron daños leves y una presentó daños severos debido a las intensas lluvias asociadas al sistema tropical.
Además de las afectaciones en viviendas, las autoridades contabilizaron 112 vías obstruidas por árboles caídos, escombros y acumulación de material arrastrado por las corrientes. También se reportaron 29 derrumbes y 23 inundaciones urbanas en distintos puntos de El Salvador. Tormenta Cristina deja derrumbes, inundaciones y familias en albergues en El Salvador Ante la emergencia, Protección Civil habilitó 11 albergues temporales para resguardar a las familias afectadas. Estos espacios brindaron atención a 229 personas pertenecientes a 82 familias.
Aunque algunas personas ya han regresado a sus hogares, otras continúan refugiadas mientras las condiciones mejoran y se completan las labores de evaluación de daños. Las autoridades mantienen una vigilancia constante en las zonas rurales, donde persiste el riesgo de deslizamientos de tierra y derrumbes. Muchas viviendas en estas áreas están construidas con materiales vulnerables como barro, láminas metálicas y plástico, lo que aumenta la posibilidad de daños ante nuevas lluvias. Por su parte, la ministra de Turismo, Morena Valdez, informó que los muelles y zonas de embarque permanecerán cerrados de manera preventiva.
La medida busca garantizar la seguridad de la población mientras continúan las evaluaciones de las condiciones marítimas tras el paso de Cristina. Mientras tanto, el sistema educativo retomó las clases presenciales como parte del proceso de recuperación. Las autoridades buscan restablecer la normalidad en las actividades cotidianas, aunque mantienen el monitoreo permanente de las condiciones climáticas. El Salvador enfrenta cada año desafíos relacionados con la temporada lluviosa, una situación que históricamente ha provocado pérdidas humanas y daños materiales en diversas regiones del país.