A propósito de la fecha, ambos colectivos en unión con los movimientos sociales, juveniles y organizaciones solidarias en El Salvador recordaron el legado de intransigencia revolucionaria y dignidad antiimperialista de los héroes cubanos que guían la inquebrantable postura de respeto y total respaldo a la heroica Revolución Cubana. Los asistentes reiteraron la enérgica condena al ilegal, genocida y prolongado bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos al cual calificaron como una violación flagrante de los derechos humanos de todo un pueblo y como un obstáculo a su desarrollo soberano. De igual modo, condenaron las amenazas de agresión militar y asedio. El rechazo se extendió a las recientes sanciones unilaterales emitidas por la administración del presidente estadounidense, Donald Trump, medidas arbitrarias que atacan directamente a la empresa estatal Unión Cuba-Petróleo (Cupet).
Una infame acción que busca recrudecer deliberadamente la crisis energética de la isla, golpear el suministro eléctrico a la familia cubana y forzar una rendición mediante el estrangulamiento económico, señalan. Ratificaron su firme respaldo a las instituciones y organizaciones cubanas sancionadas: el Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, el Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos, Amistur Cuba S.A., la minera La Victoria S.A., así como a los Comités de Defensa de la Revolución. Todas son entidades soberanas cubanas a las cuales Estados Unidos califica falsamente como terroristas. También condenaron al verdadero Gobierno terrorista de Donald Trump, a la Agencia Central de Inteligencia, a la Secretaría de Estado y a su titular, Marco Rubio, por instigar acciones de guerra no declarada y genocidio contra Cuba.
Ante la arrogancia imperial de Rubio y sus intentos «de aislar diplomática y financieramente a la Isla de la Libertad, El Salvador ratifica su hermandad y declara que los lazos entre ambos pueblos son indestructibles, forjados en la lucha común por la autodeterminación», refrendaron los colectivos asistentes. En paralelo, los participantes exigieron el fin de la agresión contra la nación cubana y demandaron el levantamiento inmediato e incondicional del bloqueo y el cese de las sanciones extraterritoriales que agreden los principios fundamentales del derecho internacional. Reiteraron además que la soberanía de los pueblos no se negocia ante el chantaje económico y las amenazas de intervención militar encubiertas en falsos pretextos humanitarios. rgh/tdd