El proyecto de unir 39 ciudades europeas a través de un tren de alta velocidad que será más rápido que el AVE capta todas las miradas. El “Metro Europeo”, que es como se lo conoce de forma coloquial, podría cambiar la manera de viajar entre las grandes ciudades europeas. En paralelo, hay otro proyecto que está adelantándose y que incluso ya ha dado importantes pasos adelante. Europa quiere hacer realidad el megaproyecto de conectar sus grandes ciudades.
Que viajar en tren entre las capitales sea más rápido, fácil y cómodo, es una de las principales preocupaciones de los políticos y de los amantes de los viajes por igual. Para ello, hay varios proyectos en desarrollo. El más popular es el Metro Europe, que de la mano de la empresa 21st Europe quiere unificar Europa. Cinco líneas que conectarán Europa La intención que tiene 21st Europe con su proyecto Starline consiste en conectar 39 ciudades principales tal y como se puede ver en el mapa que compartimos contigo.
Habría un total de cinco líneas conectadas que harían la cobertura completa de las 39 ciudades: - Línea A: de Nápoles a Helsinki (representada con color amarillo) - Línea B: de Lisboa a Kiev (representada con color rojo) - Línea C: de Madrid a Estambul (representada con color naranja) - Línea D: de Dublín a Kyiv (representada con color verde) - Línea E: de Milán a Oslo (representada con color marrón) En todos los casos, las líneas tendrían puntos en común que permitirían hacer conexiones. Por lo tanto, un viajero podría comenzar su viaje en Madrid con la línea C, pararse en París y, desde allí, montar en un tren de alta velocidad de la línea D para llegar hasta Ámsterdam. Las combinaciones son infinitas, lo que permitiría viajar con gran rapidez en tren sin depender de los aviones. Lista de las 39 ciudades conectadas Con las cinco líneas de las que hablamos, el proyecto Starline llegará a conectar un total de 39 ciudades.
Esta es la lista completa: - Lisboa - Madrid - Barcelona - Londres - Liverpool - Glasgow - Dublín - París - Lyon - Marsella - Ámsterdam - Bruselas - Hamburgo - Berlín - Fráncfort - Copenhague - Oslo - Estocolmo - Helsinki - Tallin - Riga - Vilna - Varsovia - Praga - Viena - Bratislava - Budapest - Múnich - Zúrich - Milán - Roma - Nápoles - Liubliana - Zagreb - Belgrado - Sofía - Bucarest - Kiev - Estambul Tal y como algunas voces han manifestado, quizá para una red tan ambiciosa que conecte toda Europa, tener solo dos paradas en España sería quedarse corto. Tanto Alemania como Italia se ponen por delante con una infraestructura de cuatro ciudades, mientras que Francia y Reino Unido tienen tres paradas. Es cierto que España tiene una clara cercanía con Lisboa, pero otra estación en España resultaría conveniente. No obstante, por infraestructura geográfica, posiblemente no habría muchas más opciones que Zaragoza.
Duración de los viajes: ejemplos Partiendo de la velocidad que promete alcanzar Starline y de los datos que actualmente tenemos en base al AVE y otros trenes, podemos hacer una comparación de cómo serían las rutas. | Recorrido | Distancia | Tiempo con Starline | Tiempo actual | |---|---|---|---| | Madrid - Barcelona | 505 km | 1 h 16 min | 2 h 30 min | | Madrid - París | 1.050 km | 9-10 h (con transbordos) | 2 h 38 min | | Barcelona - París | 830 km | 6 h 45 min | 2 h 05 min | Objetivo: el año 2040 Starline tiene un punto de objetivo marcado en el año 2040. Son los planes que puso sobre la mesa originariamente 21st Europe y que está intentando impulsar. Los trenes alcanzarían velocidades de 400 km/h, superando así la velocidad de 350 km/h de la que ha llegado a hacer uso el AVE. Llegar a esta velocidad máxima requiere que las líneas sean lo más rectas posibles y con la menor cantidad de curvas.
Por este motivo, como decíamos, posiblemente una tercera estación en España tendría que estar fijada en Zaragoza, aprovechando así ese tipo de estructura de vía. @sambentley This new high-speed rail network is like a metro system for Europe, and it could connect 39 cities by 2040. It’s called Starline, a proposal by 21st Europe, to convert Europe’s rail network into one seamless system, simplifying things like ticketing systems and cross-border security, to make travelling across Europe less of a hassle. Designed like a metro, it would run at speeds of 300 to 400 km/h making journeys like Helsinki to Berlin possible in just over five hours, without the need for flights or multiple train changes. It includes 39 new stations, with connecting hubs in major cities like Paris, Berlin, and Milan, with routes going as far as Istanbul and Kyiv.
On the trains there would be quiet zones for focus, open areas for work and conversation, and family-friendly sections too. Starline would also carry time-sensitive cargo, like fresh produce and medical supplies, reducing the need for short-haul freight flights and overburdened road networks. Would you want something like this in Europe? Let me know down below! #goodnews #sustainability #travel #metro #sustainabletravel #train Otro aspecto importante es que las estaciones tendrían que estar en lugares céntricos de la ciudad, conectando con las estaciones de metro.
De esta manera, los ciudadanos podrían desplazarse cómodamente a la estación de Starline con el metro y, una vez llegado a su destino, viajar en metro de nuevo. Esto implanta una serie de desafíos para las estructuras y requeriría una elevada inversión. Por el momento, Starline no ha recibido financiación para ponerse en marcha, pero sus responsables están sondeando distintas opciones para su posible ejecución. Buscan tener el apoyo de fondos europeos y recibir préstamos del Banco Europeo de Inversiones, así como distintos bonos.
También plantean trabajar con una cofinanciación con los gobiernos nacionales y recibir participación privada. Para ello, desde 21st Europe están reuniéndose con políticos y distintos ejecutivos con la intención de que el proyecto madure. Así serán los trenes Starline Lo que han confirmado desde 21st Europe es que es tan importante la construcción de una red ferroviaria de máxima calidad y velocidad como disponer de trenes de última generación. Los viajeros deberían disfrutar de una experiencia satisfactoria desde el primer momento en el que suban en el tren hasta el momento en el que bajen tras llegar a una nueva ciudad europea.
Para ello, se plantean trenes que puedan cubrir todas las necesidades que tengan quienes viajen. Por mucho que los trayectos sean mucho más cortos que viajando en trenes actuales, seguirían siendo desplazamientos largos que tendrían que satisfacer a los viajeros. Por lo tanto, además de la zona de butacas o del vagón de cafetería, los trenes Starline tendrían áreas donde poder relajarse con máxima satisfacción. Además, habría zonas que tendrían asientos para familias, lo que permitiría que se eviten muchos de los problemas que sufren algunas personas cuando viajan en tren.
Los vagones familiares con asientos espaciosos podrían viajar más cómodamente sabiendo que, además, no molestarían a otros viajeros que, por ejemplo, quieran descansar. Todavía no se ha detallado el precio que tendrían los billetes y es de imaginar que varíen dependiendo de la ruta o del tipo de asiento. En cualquier caso, lo que plantea el megaproyecto Starline es que esta forma de viajar entre ciudades de Europa sea más cómoda, más rápida y barata. La alternativa: la Red Transeuropea de Transporte (RTE-T) Con un proyecto que ya está en desarrollo y que aspira a remodelar la estructura ferroviaria de Europa hasta 2050 destaca la Red Transeuropea de Transporte (RTE-T).
La principal diferencia con Starline es que se trata de un proyecto oficial de la Unión Europea, lo que facilita que puedan trabajar en ello y que no dependan de búsqueda de financiación. Al mismo tiempo, la RTE-T, también conocida como TEN-T (Trans-European Transport Network), está formada por un grupo de obras y subproyectos tan complejos que requiere un trabajo muy profundo. Debido a esto, se han establecido objetivos para 2030, 2040 y 2050 de manera independiente. Para 2030 está previsto que se encuentre construida la red básica principal, mientras que en 2040 entrará en escena la red básica ampliada y en 2050 ya estaría instalada la red completa.
La velocidad mínima que se establecerá será de 160 km/h, pero la máxima dependería de cada una de las estructuras y de las líneas conectadas alrededor de TREN-T. En el mayor de los casos, salvo sorpresa, se alcanzarían 350 km/h. Aunque esto no pondría a Europa exactamente en el mismo grupo de rivalidad que Japón y China, que tienen estructuras ferroviarias más rápidas y sólidas, sí que supondría una ventaja importante. Algunas claves del proyecto RTE-T - La velocidad no sería una prioridad: lo importante sería eliminar los cuellos de botella que se suelen producir al viajar en tren por Europa. - El único requisito será garantizar una velocidad de 160 km/h.
Puede haber distintos motivos para no superarla, como geográficos o financieros. - Se busca conseguir interoperabilidad suficiente en la red ferroviaria para que se reduzca el uso de vuelos cortos en avión. - La Unión Europea aspira a fomentar la movilidad sostenible. Por lo tanto, aunque Starline plantea una visión más futurista del viaje por Europa, también es, hoy por hoy, más complicada de que se materialice. Por su lado, la Red Transeuropea de Transporte (RTE-T) ya está avanzando y, aunque progresa lentamente, plantea unas mejoras que tienen una hoja de ruta establecida.