Las opciones de Suecia de hacer algo importante en este Mundial pasan por tener en su mejor nivel a Gyökeres e Isak. Pocas dudas había con el delantero del Arsenal, finalista de Champions y flamante campeón de la Premier, pero muchas más con Isak, que ha tenido un año flojo en el Liverpool por una gravísima lesión. Empezaron fuerte los de Graham Potter, dueños absolutos de la pelota y con la idea de buscar a sus estrellas rápido cuando recuperaban. Así llegó el primer tanto, con un pase largo a Isak, salida al límite de Chamakh, que dejó un balón suelto en la frontal que Gyökeres disparó e iba a gol, con un defensa que la pudo sacar a la primera, pero no a la segunda al tiro de Ayari, quien pidió perdón ya que es de origen tunecino (7’).
Seguían dominando los suecos, pero los africanos avisaron en un mano a mano de Slimano que sacó Nordfelt. La ventaja le permitió dar un pasito atrás a Suecia para salir a la contra. Así llegó el segundo, con apenas tres protagonistas. Balón largo para Gyökeres, que se giró rápido de espaldas y se la puso al espacio a Isak y el ex de la Real no dudó en avanzar por el costado, encarar y perfilarse para chutar cruzado.
Contó con la colaboración de Chamakh, al que se le coló por debajo de los brazos (30’). Túnez parecía noqueada y a merced de los suecos, pero antes del descanso recortó distancias con un centro de Majbri y un cabezazo de Rekik (43’). Las Águilas de Cartago salieron bien del descanso y se acercaron a la portería rival, pero sin ocasiones claras. Supo esperar su momento Suecia, en un robo de Isak en una presión arriba, pase a Gyökeres y tiro cruzado del killer (59’).
Esta vez sí quedó tocada Túnez, que recibió el cuarto, obra de Svanberg, que llevaba segundos en el campo y que celebró tras minutos de suspense por posible fuera de juego (84'). Y por si cuatro goles eran pocos, el bueno de Ayari volvió a ver portería en otro robo arriba y disparando fuerte desde la frontal (90+6'). Esta vez sí celebró.