Es una de las producciones más exitosas de todos los tiempos de Prime Video, pero he de reconocer que, más allá de un capítulo suelto para tomarle el pulso al tono y al ritmo, no fue hasta hace unas semanas cuando decidí darle una oportunidad real a Reacher. ¿El resultado? ¡No entiendo cómo pude tardar tanto! Me ha encantado: es una serie contundente, directa y con una personalidad muy marcada, que combina acción física de la vieja escuela con un protagonista carismático y sorprendentemente magnético. Y mientras la acababa (por ahora, hay más episodios en camino), no podía dejar de pensar en qué diantres hizo Hollywood al contratar a Tom Cruise para sus películas de los 2010. Por si no lo sabías, Reacher adapta las novelas de Lee Child, una saga literaria que lleva más de dos décadas construyendo a este exmilitar como un héroe solitario, metódico y brutal cuando toca, alguien que impresiona nada más verlo.
Vamos, que es una auténtica bestia, tal y como lo interpreta Alan Ritchson en la pequeña pantalla… o incluso un poco más, porque en los libros se siente más imponente. El caso es que todo ese detalle físico —su estatura, su peso, su presencia casi intimidante— no me llamó especialmente la atención cuando vi las dos películas que en los 2010 protagonizó Tom Cruise. No había leído nunca un libro de la franquicia y simplemente me quedé con que Jack Reacher y Nunca vuelvas atrás, especialmente la primera, dirigida por Christopher McQuarrie, eran dos intensos thrillers de acción hechos a medida para el de Misión Imposible. Con Alan Ritchson el personaje es una mezcla de calma tensa, fuerza bruta y lógica implacable que engancha Pero fue empezar a ver la serie y encontrarme con algo completamente distinto, con mucha más personalidad y una identidad muy definida.
De repente entendí por qué los lectores en su día montaron en cólera con el casting de Tom Cruise. Porque Reacher, si no es un tipo grandote quien lo interpreta, puede quedar reducido a la historia de otro tipo salvando el mundo en sus ratos libres. No diría que sea cliché, pero sí algo más genérico. Con Alan Ritchson se logra capturar esa mezcla de calma tensa, fuerza bruta y lógica implacable que define al personaje en los libros y tanto nos atrapa.
Todo encaja mejor, desde su presencia física hasta la manera en que resuelve los conflictos, y hace que, en fin, te veas 24 capítulos de una tacada. Era imposible encontrar un Reacher en Hollywood Entonces, ¿por qué fichar a Tom Cruise para los largometrajes? El asunto fue tan polémico en su momento que no he tenido que rebuscar mucho para encontrar respuesta. El propio padre de la criatura, Lee Child, dio una explicación bastante interesante sobre el tema en declaraciones recogidas por The Washington Post: "Era completamente imposible encontrar un facsímil físico de Jack Reacher en Hollywood.
No hay ninguno, ni remotamente cerca. La gente que crees que mide 1,96 y pesa 113 kilos, no los mide ni los pesa. La mayoría son al menos unos veinte centímetros más bajos que el Reacher de la ficción. Llegó un punto en el que la gente decía: '¿Qué tal este tipo que es 23 centímetros más bajo que Reacher?
Es mejor que este otro que es 24 centímetros más bajo'". Supongo que le faltó decir que los que sí cumplían este requisito físico, es muy posible que no destacaran por sus dotes de interpretación. El caso es que, ante esta disyuntiva, Child sugirió otro enfoque para la búsqueda: "Reacher es grande, de eso no hay duda, pero también es inteligente, intimidante y desprende una cierta vibra. ¿Qué pasaría si consiguiéramos todo excepto el tamaño? ¿Cómo funcionaría eso? Y funcionó.
Cruise es una extraña mezcla de dos cosas. Por fuera, es una estrella de cine y una celebridad. Por dentro, es un actor de método que quiere meterse en el papel a través del guion, a través de las palabras, y habitar ese mundo. Si no conoces los libros, es simplemente una película brillante.
Si conoces a Reacher, durante los primeros dos o tres minutos vas a pensar: 'Esto es raro'. Pero después de esos minutos, te dejas llevar, te atrapa y te convence. Y al final piensas: '¿De qué me preocupaba?'. "A pesar de todo, Tom no es enorme ni es aterrador. Los lectores tenían razón" Teniendo en cuenta que la primera película fue un éxito y que no sufrió ni review bombing —posiblemente hoy sí lo habría recibido—, tenemos que darle la razón al autor estadounidense.
Tom Cruise lo hizo bien. O eso creíamos todos hasta que llegó Alan Ritchson. Entonces, hasta el propio Lee Child tuvo que reconocer que los fans más críticos con el casting del personaje en las películas no se equivocaban: "Trabajar con Tom fue un placer y un privilegio. (...) Pero no se puede escapar al hecho de que Reacher es un tipo enorme. Quiero decir, eso es un componente en toda su forma de interactuar con el mundo y en la forma en que el mundo interactúa con él.
Es enorme, es implacable, es aterrador, y a pesar de toda la habilidad de Tom para exteriorizar la psicología de Reacher, él no es enorme ni es aterrador. Así que los lectores estaban terriblemente molestos por eso y creo que, al final, tenían razón", comentó en The Independent. "Alan nació para interpretar a Reacher y creo que él lo sabe", añadiría a modo de conclusión. Estoy de acuerdo totalmente con todo lo dicho en estas últimas líneas. Tras animarme a leer además un poco las novelas, y aunque Ritchson no es del todo el Reacher que se me presenta, no se me ocurriría nadie mejor que él para darle vida.
Me alegra que la serie funcione, vaya a tener cuatro temporadas y que incluso hayan rodado ya un spin-off centrado en el personaje de Neagley, con Maria Sten de protagonista, que debería llegar a Prime Video este año. En 3DJuegos | "Lo siento". El creador de The Boys pide perdón por el final de la serie, solo para acto seguido defenderlo sin fisuras