EE.UU. publicó este viernes información de inteligencia sobre la financiación estadounidense de más de 120 laboratorios biológicos en más de 30 países, entre ellos Ucrania. El informe desclasificado reveló qué investigaciones se llevaban a cabo en los laboratorios, así como qué patógenos contenían y cuánto financiamiento recibían de Washington. “Utilizando datos del Gobierno estadounidense, recopilados y descubiertos por expertos profesionales de la Comunidad de Inteligencia y otras agencias gubernamentales, el comunicado de ayer destacó un ejemplo de los numerosos laboratorios biológicos en el extranjero financiados por Estados Unidos, la investigación que allí se lleva a cabo y los riesgos significativos que representan para el mundo, especialmente cuando se encuentran en un país en guerra”, aseveró la Oficina del director de Inteligencia Nacional. Biolaboratorios en Ucrania El documento se centró en el caso de Ucrania, donde el Gobierno estadounidense financiaba más de 40 biolaboratorios. Esos laboratorios, operados por Kiev y de propiedad ucraniana, recibieron asistencia en el marco del Programa de Reducción de Amenazas Biológicas del Departamento de Defensa de EE.UU.
La investigación determinó que albergan “patógenos de guerra biológica de la época soviética” y que EE.UU. se encargaba de la formación de científicos ucranianos en tareas de biocontención. Los laboratorios están situados en las ciudades de Lvov, Chernígov, Transcarpatia, Vínnitsa, Ternópol, Kiev, Odesa, Járkov y Dnepropetrovsk. Anteriormente también se ubicaban en Jersón, Lugansk, Donetsk y Crimea, que pasaron a formar parte de Rusia. Los laboratorios cooperaban con las empresas estadounidenses de defensa Black & Veatch y Metabiota, con el Departamento de Agricultura de EE.UU., la consultora suiza SAFOSO, la Organización Mundial de Sanidad Animal, el Centro Ucraniano de Salud Pública, las empresas de investigación JGI y Orion , y con varias universidades estadounidenses (la Universidad de Alaska Anchorage, la Universidad de Nuevo México, la Universidad de Tennessee, la Universidad de Florida y la Universidad Estatal de Kansas), así como con el Centro Helmholtz de Investigación Ambiental de Alemania.
Tomado de Actualidad RT