Clint Eastwood, a sus 95 años, sobre Estados Unidos: "No es como Europa, aquí no hay muchas más formas de arte originales"

Clint Eastwood, a sus 95 años, sobre Estados Unidos: "No es como Europa, aquí no hay muchas más formas de arte originales"

Toda cultura construye sus mitos a través del arte. Para Clint Eastwood, el wéstern ocupa ese lugar en Estados Unidos: una forma artística nacida de su propia historia y distinta de las tradiciones heredadas de Europa. Es quizás por ello que hace unas semanas, en declaraciones recogidas por Fotogramas, nos dejó unas afirmaciones que muchos quisieron ver como un desdén a su patria, pero que realmente escondían una defensa del género que lo convirtió en una leyenda absoluta del celuloide (aunque también ha brillado en otros géneros). "Sinceramente, Estados Unidos no es como Europa" "Me siento muy cercano al wéstern. Sinceramente, Estados Unidos no es como Europa.

Aquí no hay muchas formas de arte originales. La mayoría derivan de formas de arte europeas. Aparte del wéstern, el jazz o el blues, eso es todo lo que es realmente original", podemos leer en un texto publicado por el mencionado sitio web español. Con estas declaraciones, el cineasta de 95 años, actualmente retirado de la profesión tras dejarnos esa pequeña joya que es Jurado nº2, expresa una identificación personal y artística con el género cinematográfico que le catapultó a la fama hace ahora más de 60 años.

Eastwood considera así que el arte más poderoso suele surgir de experiencias históricas concretas, y hemos de reconocer que el wéstern tiene ese valor porque expresa algo profundamente ligado a la identidad estadounidense. El atractivo del Viejo Oeste y cómo se ganó —y se perdió— con la sangre, el sudor y las lágrimas de muchos —esta frase, en realidad, es de la sinopsis de Horizon: An American Saga de Kevin Costner— ayudó a construir un sentimiento de nación en Estados Unidos, y su forma de reflejarlo fue a través de películas ambientadas durante aquellos tensos años, del mismo modo que el jazz y el blues nacieron de otras circunstancias culturales únicas. Por eso en esta lista no incluye otras formas de arte que para mí son muy americanas: el rock & roll, el músical, etc. En definitiva, Eastwood no solo se enorgullece de haber participado en varias grandes obras maestras, sino también de haberlas dirigido, además de su importancia en la construcción del recuerdo del mito fundacional norteamericano.

Quizás por ello, no le ha preguntado, el director sufriría viendo cómo películas como la antes mencionada Horizon: An American Saga luchan por garantizar su continuidad en la gran pantalla. Pero pase lo que pase, el legado de su obra, y el de otros directores, quedará ahí, disponible para cualquiera que quiera verlo. Clint Eastwood ha dirigido varias películas del wéstern a lo largo de su carrera: High Plains Drifter (Infierno de cobardes, 1973), The Outlaw Josey Wales (El fuera de la ley, 1976), Pale Rider (El jinete pálido, 1985) y Unforgiven (Sin perdón, 1992), considerada una de sus obras más importantes dentro del género. A estas se suma Cry Macho (2021), que podría clasificarse como un neo-wéstern.

Aunque, por supuesto, muchos de nosotros siempre lo recordaremos por su papel como el hombre sin nombre en la trilogía del dólar, compuesta por Por un puñado de dólares (1964), La muerte tenía un precio (1965) y El bueno, el feo y el malo (1966). Todas ellas, en realidad, dirigidas por un italiano: Sergio Leone.