Qué mal estreno de la selección española en el Mundial de Estados Unidos, México y Canadá. La Roja no pudo pasar del empate en Atlanta ante Cabo Verde (0-0), a priori el rival más asequible del Grupo H. La roja no dejó de intentarlo, pero se encontró siempre el muro rival, con una excelente actuación del portero Vozinha, que acabó llorando emocionado y con el MVP. De la Fuente buscó el control más que la profundidad desde el inicio.
Marcos Llorente fue el lateral derecho titular y Gavi, la gran sorpresa del once, el extremo izquierdo. España empezó dominando, aunque con cierta ansiedad propia del estreno. La Roja monopolizó la posesión ante un rival muy replegado, encerrado en su campo y buscando sorprender al contragolpe, la única arma de Cabo Verde. Antes de la pausa de hidratación, Oyarzabal llegó a pedir calma a sus compañeros para evitar las prisas en los últimos metros.
La Roja estaba incómoda ante el rigor defensivo de los delfines azules. Pedri, más cerca del área como le gusta a De la Fuente y con tendencia a caer a la derecha, protagonizó el primer disparo entre los tres palos al cuarto de hora, aunque Vozinha respondió sin problemas. Con el paso de los minutos, España encontró profundidad por la banda izquierda gracias a las incorporaciones de Cucurella, que avisó con un disparo alto antes de la media hora. Ver ficha partido España: Unai Simón, Marcos Llorente, Pau Cubarsí, Laporte, Cucurella; Rodri (NicoWilliams, 85’), Fabián, Pedri; Ferran Torres (Olmo, 80’), Oyarzabal y Gavi.
Cabo Verde: Vozinha; Moreira, Pico Lopes, Borges, Lopes Cabral (Joao Paulo, 75’); Lenini, J. Duarte (Semedo, 60’); Ryan Mendes, Monteiro (Arcanjo, 78’), Cabral (Nuno da Costa, 60’) y Livramento (Deroy Duarte, 60’). Árbitro: Adham M. Tumah (Jordania).
VAR: J. Dickerson (EE.UU). Amonestó a Lopes Cabral (15’) y a Pedri (93’). Asistencia: 67.640 en el Atlanta Stadium Pero las mejores ocasiones no llegaron hasta el tramo final del primer tiempo.
Una nueva aparición en el área contraria de Cucurella terminó con un remate de Ferran al larguero y un posterior cabezazo de Oyarzabal que Vozinha sacó con una mano providencial. El veterano meta caboverdiano, que a sus 39 años juega en Chaves de la Segunda portuguesa, se convirtió en el protagonista del primer tiempo. Volvió a aparecer antes del descanso para detener otro remate de Ferran y firmó una parada espectacular en el añadido al desviar un cabezazo de Laporte. España se marchó al descanso sin premio, frenada por la actuación de un Vozinha decisivo.
España lo seguía intentando tras el descanso, pero a medida que pasaban los minutos se impacientaban y crecían las imprecisiones y precipitaciones. En la grada empezaban a oírse cánticos pidiendo a Lamine, que salió a calentar a la hora de partido. Cuando De la Fuente llamó al joven crack del Barça, se celebró casi como un gol. Fue antes de la segunda parada de hidratación que ha dividido los partidos del Mundial en cuatro partes como si fueran de baloncesto, aunque se juegue con el techo cerrado y aire condicionado como fue el caso en el Atlanta Stadium.
Revulsivo Lamine Lamine y Merino entraron por Gavi y Fabian para jugar los últimos veinte minutos y Pedri volvió a la base del centro del campo. A los dos segundos de entrar, el extremo del Barça ya tenía el balón ante el júbilo de la afición. Y ya fabricó una ocasión que erró Merino desde el punto de penalti. Lamine pidió la implicación del público, que enloquecía.
Su entrada lo cambiaba todo. Fueron veinte minutos en los que España prácticamente jugaba en área contraria. Pero cuando no era una pierna o la cabeza de un rival para despejar, aparecía Vozinha, como en un remate de cabeza de Cucurella, que llegó algo forzado. También entraron Dani Olmo y posteriormente Nico Williams para intentar destacar el partido, pero no había manera.
Cabo Verde solo defendía. Y bien. Como en una acción de Lamine y Olmo, que sirvió a Oyarzabal pero el Pico Lopes bloqueó para evitar el tanto. Aunque al final también incluso tuvieron su oportunidad a balón parado.
Un cabezazo de Borges que blocó Unai Simón. Solo le hubiera faltado esto a España, que empieza con mal pie su camino hacia la segunda estrella. Peor fue en Sudáfrica, que se perdió en el estreno. O pero fue en Qatar para Argentina, que cayó en el primer encuentro contra Arabia Saudí.
La suerte es que queda mucho. Pero deberán remediarlo pronto. Empezando justamente contra los saudís y después ante Uruguay. Bajonazo para los españoles y fiesta nacional para los caboverdianos.