90 minutos sin gol ante Cabo Verde. 120 contra Marruecos en unos cuartos de final de 2022 tan deprimentes que aquella España de Luis Enrique no marcó ni de penalti en el desempate (3-0). Y 79’ desde el último gol en una fase final, obra de Morata en el minuto 11 de aquel partido que acabó remontando Japón (2-1) en el cierre de la fase de grupos en 2022. En total, sin contar tiempos añadidos, son 289 minutos sin marcar en un Mundial. Casi cinco horas.
Ya no es una anécdota. Es un problema serio. 40 años tiene Vozinha, portero caboverdiano con una trayectoria internacional en clubs de Cabo Verde, Angola, Portugal, Moldavia, Eslovaquia y Chipre. Destinos modestos, sí, pero profesionales. Se ha ganado la vida con el fútbol, algo que siempre tiene mérito, esperando un día de gloria que finalmente vivió ante España.
Sus paradas de mérito en la primera parte en remates de Ferran, Oyarzabal y Laporte inquietaron al campeón de Europa. Y sus acertadas salidas en los centros laterales en la segunda le acabaron de desesperar. Celebró su portería a cero entre lágrimas. Con los desequilibrantes Lamine Yamal y Nico Williams entre algodones en el banquillo, Luis de la Fuente buscó la única profundidad en la banda con Marc Cucurella, noticia por su fichaje por el Real Madrid, anunciado de forma imprudente antes del estreno en el Mundial al estilo del club presidido por Florentino Pérez, como cuando comunicó antes del debut en Rusia 2018 que el entonces seleccionador Julen Lopetegui sería el técnico blanco después de la fase final.
Aquello provocó el caos, con la destitución fulminante del vasco por orden de Luis Rubiales y el nombramiento de urgencia de Fernando Hierro. Acabó mal. Tampoco dio suerte este vez la intromisión del Real Madrid, aunque, hay que reconocerlo, a Cucurella, en cambio, no le afectó y fue uno de los pocos jugadores reconocibles en el estreno. Aunque Gavi se llevará los palos de la crítica como apuesta fallida de De la Fuente en el primer once del Mundial, desde su ubicación de ‘falso extremo’ se entendió con el lateral izquierdo catalán y supo arrastrar rivales para abrirle el carril.
Así, con desmarques verticales en diagonal, Cucurella propició las mejores ocasiones, como el remate al larguero de Ferran Torres en la primera parte. Y su intensidad en la recuperación de balones y en el repliegue también fue importante. De la titularidad de Gavi, elegido finalmente contra todo pronóstico por delante de Baena y Dani Olmo, sí se desprende que el preferido por De la Fuente para esa demarcación tácticamente compleja, ni extremo ni interior, era Fermín López, que en el Barça crea mucho peligro desde ahí, pero una lesión en un dedo le dejó fuera del Mundial. Lamine, ilusionante y encarando nada más entrar, y Nico, menos activo y con peores sensaciones, acabaron entrando, pero Vozinha ya se sentía MVP, se lo acabó dando la FIFA con justicia, y Cabo Verde resistió las últimas embestidas lideradas por el extremo del Barça.