En uno de los gestos más tiernos como padre, Gianluca Vacchi ha querido compartir con el mundo entero un homenaje muy especial a su hija Blu Jerusalema. Junto a su pareja, Sharon Fonseca, decidió bautizar su nuevo yate con el nombre Genie Blu, una elección cargada de significado para los dos. Con este gesto, los felices papás convierten un objeto de lujo en un símbolo familiar, un recordatorio constante de la alegría y la inspiración que la pequeña de cinco años les brinda día a día. "Navegar es necesario, vivir no lo es. Esta frase, para mí, resume perfectamente la moraleja de la vida.
Si quieres vivir, debes navegar", expresa el empresario italiano en un video en el que no sólo nos presenta su bote, sino también el emotivo momento en el que él, Sharon y Blu lo bautizaron como marca la tradición, rompiendo una botella de champaña de lujo en la proa. "Madrina, en el nombre de Dios, ¡corta!", dice Vacchi con Sharon y Blu como madrinas de la embarcación. "En constancia con el sueño y el nombre que mis barcos siempre han llevado. Hoy, Sharon y yo bautizamos este barco Genie Blu porque, para nosotros, representa nuestra realización personal y nuestro mayor sueño", asegura en el video. Y agrega: "Me gusta pensar que el horizonte del mar representa nuestro futuro, el barco representa nuestra experiencia y nuestro viaje, y por lo tanto el corazón, nuestra brújula para guiarnos en los mares de la vida". Y para concluir con el ritual del bautizo, anotó en sus redes sociales: "Bienvenido Genie Blu, que Dios bendiga esta nave y a quienquiera que navegue en ella. 🙏🏻".
Un verano familiar El bautizo del Genie Blu llega sucede a sólo unos días de que inicie el verano, por lo que podría convertirse en el escenario de nuevas aventuras familiares sobre el mar. Unos días libres, llenos de calma y con la mezcla de tonos azules decorando la vista desde la mañana hasta el atardecer. Tan solo una semana atrás, el empresario mostraba lo feliz que se siente al compartir su vida junto a Sharon y su hija de cinco años. La familia disfrutó de un paseo entre campos de lavanda, dejándose envolver por los tonos violetas y el inconfundible aroma de esta flor.
Aquella tarde se convirtió en el escenario perfecto en el que la naturaleza regaló un marco perfecto para recordar los días de infancia de Blu, esos que siempre recordará al lado de mamá y papá.