Irán y Nueva Zelanda empatan con el fútbol como protagonista

Irán y Nueva Zelanda empatan con el fútbol como protagonista

Irán y Nueva Zelanda coprotagonizaron en Los Angeles un partido que pocos aventuraron que alcanzaría el nivel de entretenimiento que alcanzó. Con el fútbol, y no todo lo demás, como verdadera protagonista. Cuatro goles se vieron en un entretenido empate (2-2) con ritmo alto de juego en todo momento. Partía como potencial víctima el cuadro oceánico, pero llegó a adelantarse en el marcador hasta dos veces.

E Irán sacó fuerzas de flaqueza también dos veces para no finalizar la primera jornada de este grupo G como colista sin puntos. La primera mitad fue un fiel reflejo de que las pausas de hidratación de este Mundial están propiciando que los partidos tengan cuatro y no dos partes. Para gustos colores, pero desde luego que esto de las pausas va en contra de la épica y de la imprevisibilidad. Nueva Zelanda fue notoria y sorprendentemente superior a Irán desde el pitido inicial hasta el pequeño asueto en el ecuador de los primeros 45 minutos e Irán fue mejor desde que paró para tomar agua hasta que la cosa se fue al descanso.

No fueron solo sensaciones, sino que el dominio de unos y otros en los tramos de juego explicados se reflejaron también en el marcador. Nueva Zelanda marcó en el 7', con Irán todavía intentando adivinar de qué iba la película del partido. Fue en un balón largo servido desde su área por Crocombe que Chris Wood, 'el Harry Kane neozelandés', bajó de las nubes para asociarse con Elijah Just. Lo hicieron de maravilla y supo aprovechar éste último la indulgencia de la defensa iraní para batir a Beiranvand.

En cuanto al empate de Irán, no llegó hasta el 32', tras el 'hydration break' del primer acto. Lo marcó Rezaeian, al hacerse con un balón suelto en el área para batir a Crocombe con el exterior de su pie derecho. Después de la reanudación tras la pausa larga del descanso, pareció ser Irán la que daba un paso al frente, pero la primera en golpear de nuevo fue Nueva Zelanda. Otra vez con Wood con asistente y Elijah Just en la figura de goleador, convirtiéndose en el primer neozelandés en firmar un doblete en un Mundial al culminar una buena jugada colectiva (54').

Pero Irán de nuevo se puso el mono de trabajo y 10 minutos más tarde, con un centro al área de Rezaeian que Mohebi cabeceó de maravilla a la red, reestableció la igualada en el marcador. Quedaba entonces por disputarse media hora de juego de un encuentro que hasta entonces estaba teniendo mucha historia, pero en la misma no tuvo demasiada. Las fuerzas empezaron a flojear por uno y otro bando y el marcador no volvió a moverse, propiciando, al término de la primera de tres jornadas, un cuádruple empate en el grupo G ya que horas antes también se firmaron tablas en el Bélgica-Egipto (1-1).