Bloomberg — Miles de empleados de escuelas públicas de EE.UU. han recibido advertencias de que podrían perder sus puestos de trabajo debido a crecientes presiones financieras. Los recortes se han estado gestando durante meses, en lo que algunos funcionarios describen como la mayor ola de reducciones de personal en más de una década. Los responsables de siete de los diez mayores distritos escolares del país han señalado que buscan reducir plantillas para equilibrar sus presupuestos. Casi 660 puestos fueron eliminados en el Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles.
El sistema de Chicago también apunta a reducciones, mientras que el distrito que atiende el área de Las Vegas eliminará alrededor de 700 cargos. Los distritos de Broward, Palm Beach y Orange, en Florida, así como el sistema de Houston, enfrentan tensiones similares, al igual que los de Boston, Cleveland, Milwaukee y Filadelfia. Los funcionarios afirman que las presiones se han intensificado debido a la caída de la matrícula, el aumento de los costos laborales y de materiales, y el vencimiento de las ayudas federales implementadas durante la pandemia. Muchos distritos utilizaron esos fondos para aumentar las contrataciones, impulsando un crecimiento del personal educativo en los gobiernos locales.
Ahora se ven obligados a reducir esas plantillas. “Todos estos factores están convergiendo y hacen que este momento sea extremadamente desafiante, no solo para nuestro sistema, sino para muchos sistemas urbanos de todo el país”, afirmó Warren Morgan, director ejecutivo del Distrito Escolar Metropolitano de Cleveland, que se prepara para despedir a aproximadamente 400 empleados. Los recortes ejecutados por el distrito al final del año escolar fueron los primeros desde 2011, señaló Morgan. Además, el sistema cerrará o fusionará 29 de sus 93 escuelas. La matrícula se ha reducido aproximadamente a la mitad en las últimas dos décadas, hasta unos 34.000 estudiantes.
En el condado de Clark, Nevada, cerca de 700 empleados perdieron sus puestos debido a reducciones presupuestarias mientras el distrito enfrenta una disminución de la matrícula y el fin de los estímulos de la era de la pandemia, dijo la superintendente Jhone Ebert. El distrito intenta encontrar nuevas funciones para ellos, pero al menos 60 docentes, trabajadores sociales y orientadores perderán sus empleos, añadió. El sistema atiende a unos 288.000 estudiantes, alrededor de 37.000 menos que en su máximo alcanzado en el ciclo 2018-2019. “Muchos de nuestros directores, que llevan entre cinco y diez años en el cargo, nunca habían tenido que enfrentar algo así”, dijo Jesse Welsh, superintendente adjunto. Las advertencias reflejan el deterioro de las finanzas escolares, especialmente porque la matrícula —que determina buena parte de la financiación— continúa disminuyendo.
La tasa de natalidad en EE.UU. viene descendiendo desde 2007, reduciendo la cantidad de niños en edad escolar. También influyen el creciente impulso de los programas de libre elección escolar en algunos de los estados más grandes y las medidas federales contra la inmigración. El número de estudiantes en escuelas públicas cayó en 1,2 millones, o cerca de un 2%, entre 2020 y 2022, según el Centro Nacional de Estadísticas Educativas, que proyecta una disminución adicional del 5% respecto de ese nivel para 2031. Eso implicaría una pérdida adicional de aproximadamente 2,7 millones de alumnos.
Las notificaciones de empleo no necesariamente se traducen en despidos definitivos. Por ejemplo, un portavoz del Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles indicó que la cifra final de trabajadores desvinculados probablemente será “significativamente menor” debido a la rotación natural y a oportunidades de recontratación basadas en la antigüedad. Una dinámica similar se observa en otros sistemas del país. Las reducciones normalmente no se ejecutan hasta que los presupuestos escolares quedan aprobados.
La mayoría de los sistemas inicia su año fiscal el 1 de julio, por lo que los presupuestos y los niveles de personal deben definirse antes de esa fecha. “No habíamos visto tantas menciones a reducciones de empleo en 15 años, desde las secuelas de la última recesión”, afirmó Marguerite Roza, directora de Edunomics Lab, un centro de investigación especializado en financiamiento educativo que monitorea noticias locales sobre las finanzas escolares. Las investigaciones muestran que el rendimiento académico se resiente cuando se pierden docentes, especialmente entre estudiantes de minorías y de bajos ingresos, según Matthew Kraft, profesor de Economía y Educación de la Universidad Brown. Esta ola de recortes llega además en un momento en que las pruebas nacionales muestran dificultades persistentes en lectura y matemáticas. Mientras tanto, el personal de la educación pública aumentó considerablemente tras la caída registrada durante la pandemia, cuando muchas escuelas pasaron a la enseñanza en línea.
Las nóminas educativas de los gobiernos locales alcanzan actualmente un récord de casi 8,3 millones de puestos, unos 200.000 más que en marzo de 2020, según datos federales. --Con la colaboración de Marie Monteleone. Lea más en Bloomberg.com