Recuerdan en Angola fin de Operación Carlota

Recuerdan en Angola fin de Operación Carlota

En el contexto del aniversario 35 del fin de la Operación Carlota (27 de mayo de 1991), nombre bajo el cual se movilizaron casi 400 mil cubanos desde 1975 a solicitud de las autoridades angoleñas para apoyar a las fuerzas nacionales, la comitiva visitó el Museo Nacional de Historia Militar, en Luanda. En la ocasión, recorrieron diversas salas de la institución y, en particular, la exposición Caminos de fuego, horizontes de paz, dedicada a los acontecimientos desde la independencia de Angola, el 11 de noviembre de 1975, hasta el logro de la paz, el 4 de abril del 2002. Fue en ese periodo de tiempo que se insertó la presencia cubana en esta nación africana, con participación en los principales combates que ocurrieron hasta 1991, cuando terminaron de retirarse las tropas en cumplimiento de los acuerdos de Nueva York (1989). El agregado militar de la misión cubana, coronel Enrique Kindelán, recordó los inicios de la Operación Carlota y varios hitos de la colaboración militar de la isla, que sólo se llevó de regreso los restos de sus más de dos mil 600 combatientes caídos.

Señaló que el Museo atesora piezas únicas, donadas por los propios combatientes o por Cuba, como recuerdo de quienes compartieron la lucha y lo dieron todo por esta tierra hermana. Comentó que siempre se habla de batallas decisivas como Kifangondo, que fue clave para la proclamación de la independencia angoleña; Ebo, que expulsó de territorio nacional a la primera invasión sudafricana; y de Cuito Cuanavale, que determinó la liberación del África Austral. Sin embargo, añadió, los civiles cubanos derrocharon coraje en Sumbe (25 marzo 1984), en la provincia de Cuanza Sur, cuando junto a los angoleños defendieron la ciudad de las fuerzas de la Unión Nacional para la Independencia Total de Angola (Unita) y resistieron hasta la llegada de las tropas regulares. Lo mismo ocurrió en Cangamba (2 al 10 de agosto de 1983), donde un grupo pequeño de cubanos y angoleños resistieron ante el cerco y el fuego de los sudafricanos y la Unita, en un terreno no mucho mayor que un estadio de fútbol, casi sin alimentos y sin agua, y finalmente alcanzaron la victoria.

Esa resistencia, ese valor, esa capacidad de resiliencia es la que demuestra nuestro pueblo actualmente en medio de las agresiones de Estados Unidos, remarcó Kindelán. El embajador Oscar León, al escribir en el libro de honor de los visitantes, resaltó el privilegio de visitar una institución que “custodia la historia de las luchas del heroico pueblo angoleño contra el colonialismo y por su definitiva independencia”. Se refirió a la contribución de los combatientes y trabajadores internacionalistas cubanos y concluyó su mensaje deseando gloria eterna a los héroes y mártires de ambas naciones. npg/kmg