La evolución del ocio en las grandes superficies comerciales de la Comunidad de Madrid ha entrado ya en un nivel en el que de poco sirve tener cines y tiendas si no ofreces algo realmente novedoso, ya que los usuarios no van solo buscando ropa, restaurantes o jugar a los bolos. Ahora se necesitan propuestas de ocio que sean realmente especiales y diferentes, y que no se ofrezcan en ningún otro sitio. Es por eso que el centro comercial, popularmente conocido como Xanadú, ha invertido en un concepto totalmente innovador en este tipo de espacios. ¿Qué es SkyFall? Según han recogido los principales medios del sector, como es el caso de Revista Centros Comerciales, el complejo comercial intu Xanadú ha incorporado a su catálogo de actividades un simulador de aviación totalmente modernizado y bautizado como SkyFall.
Esta flamante y emocionante atracción se localiza de forma estratégica en el parking exterior del recinto, concretamente frente a la puerta de acceso número 2. La instalación destaca por estar construida sobre el fuselaje de un avión real, lo que hace que el viaje sea todavía más inmersivo. Además, para mejorar esta sensación, el habitáculo cuenta con un sistema de movimiento total que replica las fuerzas G y las vibraciones mecánicas de una aeronave en pleno vuelo. La parte visual se sustenta sobre pantallas curvas de ultra alta resolución configuradas con un diseño geométrico que elimina por completo los puntos ciegos del campo de visión del piloto.
Además, cuenta con un sistema de audio espacial donde las alertas del sistema, el rugido de los reactores y las transmisiones de radio se han codificado a partir de grabaciones de audio reales aportadas por pilotos profesionales en activo. Embarque y 3 simulaciones La experiencia se ha estructurado minuciosamente para calcar la experiencia de usuario de un aeródromo comercial real. Los participantes, antes de llegar a la cabina y sentarse a los mandos, completan un proceso previo que emula la facturación, la zona de espera, el embarque y el despegue. Una vez dentro de la cabina, los usuarios pueden seleccionar de forma interactiva entre tres escenarios de simulación independientes, con una duración fija de 17 minutos cada uno: - Rescate en el río Hudson (SFX-001): Una simulación de aterrizaje forzoso sobre el agua tras sufrir un impacto por aves y la consiguiente parada de motores en pleno despegue. - Tormenta nocturna (SFX-002): Un ejercicio de vuelo instrumental puro sin visibilidad exterior, desafiando turbulencias severas y ráfagas de viento en aproximación. - Pérdida de motores sobre los Alpes (SFX-003): Un escenario crítico que obliga al usuario a gestionar la aerodinámica y el planeo de emergencia de un reactor comercial a una altitud crucero de 11.000 metros sobre picos montañosos.
Más allá del componente puramente lúdico y de diversión que ofrecerá el simulador, los ingenieros y diseñadores de SkyFall han intentado que sirva de algo la experiencia. El simulador dispone de una modalidad técnica orientada específicamente a trabajar el miedo a volar, un trastorno psicológico que afecta a un porcentaje notable de la población española. Este programa introduce al usuario en la cabina bajo un entorno de estimulación controlada y progresiva. A través de unos auriculares con aislamiento acústico activo, el participante recibe explicaciones técnicas detalladas sobre las fases del vuelo y los ruidos estructurales del avión, guiado en todo momento por una locución de soporte grabada por un piloto profesional.