El MacBook Neo ha sido uno de esos productos que demuestra por qué Apple es una de las empresas mejor valoradas del mundo. Aunque por lo general sus productos apuntan mucho a la gama «premium», esta vez decidió bajar un poco a tierra para ver qué tal respondían los usuarios ante un producto mucho más accesible. Y la respuesta ha sido tal que muchos ya estamos esperando la llegada de su sucesor: el MacBook Neo 2. El MacBook Neo actual ya tiene una ficha técnica muy marcada, con chip A18 Pro, pantalla Liquid Retina de 13 pulgadas, 8 GB de memoria unificada, SSD de 256 GB o 512 GB y un diseño ligero de 1,23 kg con una autonomía de hasta 16 horas de reproducción de vídeo en streaming.
A partir de ahí, si Apple acaba moviendo ficha con un MacBook Neo 2, las mejoras más interesantes no pasan por cambiarlo todo, sino por reforzar memoria, almacenamiento, puertos, pantalla y Touch ID. MacBook Neo actual: qué especificaciones marcan el punto de partida Antes de pedir cambios, hay que mirar bien qué ofrece el MacBook Neo actual. Tenemos una pantalla de 13 pulgadas, 1,23 kg de peso, 1,27 cm de grosor y cuatro acabados: plata, rosa rubor, amarillo cítrico e índigo. La elección del chip A18 Pro también define bastante el tipo de portátil.
Hablamos de una CPU de 6 núcleos, con 2 de rendimiento y 4 de eficiencia, GPU de 5 núcleos, trazado de rayos acelerado por hardware, Neural Engine de 16 núcleos y 60 GB/s de ancho de banda de memoria. En batería, el MacBook Neo monta 36,5 Wh y promete hasta 11 horas de navegación web inalámbrica, además de hasta 16 horas de vídeo en streaming. También tiene diseño sin ventilador, Wi-Fi 6E, Bluetooth 6, cámara FaceTime HD de 1080p, dos USB-C y entrada de 3,5 mm para auriculares. Más memoria y SSD de base para que el MacBook Neo 2 aguante mejor La primera mejora que le pediríamos al MacBook Neo 2 es más memoria desde la configuración inicial.
El MacBook Neo actual monta 8 GB de memoria unificada, una cifra válida para muchas tareas habituales, aunque cada vez convivimos con más pestañas, videollamadas, apps abiertas y funciones de Apple Intelligence. Un salto a 16 GB como punto de partida tendría bastante sentido si Apple quiere que este equipo dure más años sin quedarse corto tan pronto. Quienes ya usamos Macs con configuraciones de entrada sabemos que la memoria no suele preocupar el primer día, pero acaba notándose cuando el uso real crece. La segunda mejora iría directa al almacenamiento.
El MacBook Neo se ofrece con 256 GB o 512 GB de SSD, y aquí un MacBook Neo 2 con 512 GB de base sería mucho más cómodo para guardar fotos, documentos, apps, archivos de clase, vídeos descargados o copias locales sin depender siempre de iCloud o de un disco externo. Puertos USB-C y pantalla: dos puntos donde Apple podría afinar La tercera petición es sencilla: dos puertos USB-C con prestaciones más equilibradas. En el MacBook Neo actual, uno trabaja como USB 3 hasta 10 Gb/s y el otro como USB 2 hasta 480 Mb/s. Si conectas discos, hubs, accesorios o una pantalla, esa diferencia puede hacer que tengas que mirar más de la cuenta qué enchufas en cada lado.
Un MacBook Neo 2 ganaría bastante si ambos USB-C ofrecieran la misma velocidad y una compatibilidad de vídeo más clara. La generación actual admite un monitor externo de hasta 4K a 60 Hz, suficiente para estudiar o teletrabajar con una pantalla auxiliar, pero un portátil tan orientado a moverse también debería comportarse bien al llegar al escritorio. La cuarta característica estaría en la pantalla. La Liquid Retina de 13 pulgadas parte de datos sólidos, con resolución de 2408 x 1506 píxeles, 219 píxeles por pulgada, 500 nits de brillo y compatibilidad con 1.000 millones de colores.
Aun así, Apple podría mejorar el tratamiento antirreflejos y dar un paso más en color más allá de sRGB. Touch ID de serie y autonomía: lo que el MacBook Neo 2 no debería perder La quinta petición es que Touch ID venga de serie. En las especificaciones actuales, el modelo de 256 GB aparece sin Touch ID, mientras que el de 512 GB sí incluye Magic Keyboard con Touch ID. En un Mac moderno, desbloquear el equipo, iniciar sesión y autorizar compras con la huella encaja demasiado bien como para quedar ligado solo a la configuración superior.
Apple también tendría que cuidar lo que ya funciona en el MacBook Neo actual. El peso de 1,23 kg, el grosor de 1,27 cm, los cuatro colores y la autonomía de hasta 16 horas de vídeo en streaming son parte de su atractivo. Si una segunda generación sube memoria, almacenamiento o mejora puertos, debería hacerlo sin penalizar esas cifras, porque son las que más se notan cuando compras un portátil para moverlo entre casa, clase y trabajo.