En sus palabras por el aniversario de la agencia fundada el 16 de junio de 1959 por iniciativa del líder histórico, Fidel Castro, Legañoa subrayó que las circunstancias han cambiado pero «el monopolio de la información es el mismo». «Antes eran las agencias cablegráficas del imperio y el férreo dominio de las narrativas. Hoy es el monopolio de las tecnologías de la información, de la inteligencia artificial, de los datos, de las redes sociales», afirmó. El directivo señaló que el desafío actual de Prensa Latina es «mayor uso de fuentes propias, más exclusivos, dar opinión, analizar, desmontar la narrativa de los grandes medios, contextualizar». Legañoa destacó las fortalezas de la agencia: 30 corresponsalías en cuatro continentes y una escuela de formación de periodistas. «Tenemos y tendremos obstáculos pero ninguno es insalvable.
Solo depende de nosotros», expresó. Recordó la misión fundacional de Prensa Latina, definida por Fidel Castro como «objetiva, pero no imparcial… porque no se puede ser imparcial entre el bien y el mal». El presidente de la agencia cubana subrayó la defensa permanente de la Revolución cubana y la denuncia de las amenazas del imperialismo estadounidense. Señaló que, pese a los obstáculos como el cierre de cuentas en el extranjero y la negación de servicios básicos de Internet, «la solidaridad y la voz de Prensa Latina se abren paso».
Anunció que la agencia cerrará 2026 generando su propia energía, como parte del cambio de matriz energética. «No han sido ni los primeros momentos duros que atraviesa Prensa Latina, ni serán los últimos. Resistimos amenazas, golpes de Estado, dictaduras, estuvimos bajo balas, secuestrados y Prensa Latina sigue viva», concluyó. Durante el acto, la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC) entregó el Premio a la Obra de la Vida al periodista Moisés Saab y al vicepresidente de Información de la agencia, Fidel Alejandro Gómez, en reconocimiento a su destacada trayectoria profesional. Asimismo, se impusieron a periodistas del medio la Medalla Félix Elmusa y la Medalla Raúl Gómez García, la más alta condecoración que confiere el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Cultura. ool/mks