El estreno mundialista dejó una sensación extraña. España dominó, generó ocasiones de sobra y, aun así, se marchó con un empate ante Cabo Verde que nadie esperaba. Un resultado decepcionante, sí, aunque también difícil de explicar desde el juego y los números. Y es que la selección de Luis de la Fuente hizo prácticamente todo menos marcar.
Lo resumió Unai Simón tras el encuentro: “Nos ha faltado finura de cara al gol, pero conocemos a nuestros compañeros y lo que ha pasado es extraño. Nos faltó un gol que hubiese cambiado todo”. Los datos respaldan la reflexión del portero internacional del Athletic. España intentó 27 remates: siete lo sacó Vozinha, once se marcharon fuera y nueve fueron bloqueados.
Según Opta, la cifra iguala su registro más alto de disparos en un Mundial sin conseguir la victoria, un precedente que se remonta al empate sin goles ante Paraguay en Francia 1998. La autocrítica es inevitable. A la campeona de Europa, con el talento ofensivo de España, se le exige convertir su superioridad en goles. Más aún ante un rival claramente inferior sobre el papel.
El propio Unai reconocía que “es un empate con el que nadie cuenta porque eres España y tienes que ganar a Cabo Verde por juego y jugadores”. Sin embargo, en el vestuario de la Roja mantienen la calma y la confianza intacta porque lo sucedido en el estreno en Atlanta no es habitual . Desde que De la Fuente asumió el cargo en diciembre de 2022, España solo se ha quedado sin marcar en cinco de sus 42 partidos: Escocia, Colombia, Serbia, Irak y ahora Cabo Verde. Dos de ellos –Colombia e Irak– fueron amistosos.
El dato más revelador es otro: 121 goles en 42 partidos con el técnico riojano en el banquillo de la absoluta. Una media de 2,88 tantos por encuentro que convierte el empate del debut en una anomalía que por ahora no es preocupante. Ese es también el mensaje que sale del vestuario. “No nos ha faltado frescura. Si hubiésemos marcado al principio hubiese sido diferente”, insistió Unai.
Y Oyarzabal llamó a la calma: “Tuvimos ocasiones suficientes para hacer gol, pero cuando te falta finura es difícil. Transmitir tranquilidad y confianza en nosotros mismos”. Además, la mayoría de internacionales confirmaron este discurso en sus redes tras el tropiezo. La selección tiene motivos para exigirse más, pero también para mantener la confianza.
Y el empate entre Uruguay y Arabia Saudí en el otro encuentro del grupo refuerza esa idea. La primera jornada lo sigue dejando todo sigue abierto. Eso sí, la favorita ya ha recibido un toque de atención importante.