Callback 8020: el teléfono de Commodore que quiere salvarte delsmartphonesin dejar de ser uno

Callback 8020: el teléfono de Commodore que quiere salvarte delsmartphonesin dejar de ser uno

Commodore, la emblemática marca de computadoras de los años 80, vuelve a llamar tu atención, asociando su nombre a la tendencia más de moda: la desintoxicación digital. Tras un relanzamiento de la marca (otra vez) y la fiel recreación de la computadora personal Commodore 64 original (otra vez), el próximo producto de la empresa es un smartphone con lo imprescindible para el día a día, pero sin las aplicaciones más propensas a acaparar tu atención. El Commodore Callback 8020 no es el primer teléfono de la marca Commodore (ese sería el Pet de 2015), pero sí es el primero que resulta único e interesante. Puede que parezca un teléfono Nokia “tonto” de antaño, pero este dispositivo plegable tiene acceso a las aplicaciones Android actuales, ya que funciona con el sistema operativo Sailfish, basado en Linux, de la empresa finlandesa Jolla.

La pantalla frontal del Callback muestra la fecha, la hora y el estado de la batería, pero no muestra notificaciones. Al abrirlo, te recibe una interfaz personalizada en la que puedes ejecutar aplicaciones como Uber, WhatsApp y Spotify. La nueva vieja moda Lo que no puede ejecutar son aplicaciones que te distraigan y te alejen de la vida real, así que nada de redes sociales, nada de navegadores, nada de correo electrónico y, desde luego, nada de Slack. El director ejecutivo de Commodore, Christian “Peri Fractic” Simpson, asegura que, aunque Commodore haya estado en silencio en los años 90, la empresa está lista para entrar en su era del Y2K apostando fuerte por la tecnología de principios de la década de 2000, que casualmente está de moda en este momento.

El Commodore Callback 8020 en la edición transparente “Starlight Edition”. Cortesía de Commodore “Mucha gente está intentando volver a una tecnología un poco más sencilla y quizá intentar dejar a un lado el smartphone durante el fin de semana”, explica Simpson a WIRED. “Descubrimos que, para quienes compran el C64, eso les resultaba muy atractivo. Así que nos hemos posicionado como una marca un tanto minimalista en lo digital”. Simpson señala que la nueva Commodore 64 Ultimate, la computadora de escritorio de estilo retro de la empresa lanzada en 2025, cuenta con un procesador de textos para que los usuarios puedan escribir sin distracciones, al igual que en una máquina de escribir.

Commodore cuenta con un socio fabricante en Shenzhen para producir el teléfono. (Commodore no ha querido revelar el nombre de este socio.) El Callback cuenta con un procesador MediaTek Helio G81, incluye una tarjeta microSD de 32 GB y auriculares intraauriculares diseñados a medida por FiiO. Sí, el Callback cuenta con una toma para auriculares y un convertidor digital-analógico de “calidad audiófila”. La batería es extraíble y sustituible, y una luz LED en la parte frontal te avisa cuando llegan notificaciones. El teléfono también dispone de un sintonizador de radio FM.

La cámara cuenta con un sensor Sony de 48 megapíxeles que, sobre el papel, parece capaz de tomar fotos decentes. Commodore también ha incorporado un modo de videocámara retro con filtros generados proceduralmente, lo que hace que tus grabaciones parezcan sacadas directamente de los años 90. La pantalla es táctil, aunque la empresa asegura que esta función está desactivada por defecto. Los tonos de llamada del dispositivo utilizan chiptunes del Commodore 64 original, y el teléfono incluye una selección de juegos del C64.

Simpson destaca que estos no tienen el carácter “adictivo” de los juegos móviles modernos. También viene con el clásico juego para móviles Snake. Para enviar mensajes con el Callback, tendrás que repasar tus habilidades de escritura T9 (hay un asistente de texto predictivo), o bien puedes utilizar el servicio de transcripción de voz de Commodore para enviar mensajes mediante voz a texto. El nombre 8020 hace referencia al “dispositivo de comunicaciones con el número más alto” de Commodore: el módem 8010 de 1980.

El terminal está disponible en cinco colores: SX Silver, ProtoPET White, BASIC Beige, la edición translúcida Starlight Edition y una Founder’s Edition en oro PVD con un botón Commodore chapado en oro de 24 quilates. Los colores estándar tienen un precio a partir de 500 dólares, pero la Starlight Edition transparente cuesta 550 dólares y la Founder’s Edition, 640 dólares. Los pedidos por adelantado comienzan el 30 de junio y se espera que los dispositivos se envíen a finales de año. “La idea es que queremos que sea algo muy deliberado, para que la gente no vuelva a sentirse atraída por las pantallas”, explica Simpson. “El mero hecho de que tengas que cerrarlo físicamente (imagina que sales a comer con amigos) significa que no te limitas a poner un iPhone boca abajo, sino que estás haciendo una declaración física a ti mismo y tomando una decisión deliberada”. El Commodore Callback 8020 Founder’s Edition.

Cortesía de Commodore Simpson decidió crear el Callback 8020 tras convertirse en padre y buscar en el mercado otros teléfonos libres de distracciones. Encontró que teléfonos como el Light Phone III eran demasiado limitados; probó un teléfono plegable básico, pero se dio cuenta de que seguía necesitando acceso a algunas aplicaciones (un problema habitual que frena a muchos de estos dispositivos de desintoxicación digital). Por eso decidió que el Callback debía ser un teléfono que se situara en un término medio: un smartphone con el aspecto de un teléfono básico que costara la mitad que un iPhone de gama alta. No necesitas una cuenta de Google para utilizar el dispositivo.

La tienda de aplicaciones “Commodore Store” se basa en la Aurora Store de Sailfish, lo que permite descargar algunas de las mismas aplicaciones de Android disponibles en Android. Aurora no cuenta con la misma selección masiva de aplicaciones que Google Play Store (de hecho, carece de aplicaciones oficiales de Google, aunque Google Maps sí está disponible), pero incluye otras aplicaciones esenciales habituales. A nivel del sistema operativo, Simpson destaca que Commodore cuenta con una tecnología “pendiente de patente” que impide a los usuarios instalar o cargar de forma alternativa navegadores de internet y aplicaciones de redes sociales. Está diseñado para ser un teléfono libre de distracciones de principio a fin.

La empresa incluso lo está promocionando entre colegios que prohíben los smartphones , por lo que disponer de una forma de bloquear la instalación de estos servicios es fundamental. No obstante, Commodore cuenta con permiso de Meta para preinstalar WhatsApp. Si en la Commodore Store falta una aplicación que el usuario desea, como una de seguridad doméstica o un autenticador, existe un proceso de lista blanca para conseguirla. Simpson explica que los usuarios pueden enviar solicitudes para instalar una aplicación de forma alternativa, y estas se revisan y aprueban mediante un sistema de IA.

Si la IA tiene dificultades para decidir si permitirla, interviene una persona. No se concederá acceso a todas las aplicaciones, ya que la empresa quiere mantener la razón de ser del Callback. Sin embargo, hay buenas noticias para los usuarios de iPhone: pueden utilizar la aplicación OpenBubbles para acceder a Mensajes de Apple en el Callback. (Solo requiere una configuración única con un Mac.) La empresa proporcionará instrucciones sobre cómo configurar el reenvío de mensajes de texto o llamadas, para que los usuarios no tengan que preocuparse por dar un segundo número de teléfono a todos sus contactos. “No estamos diciendo que tenga que sustituir al smartphone; yo sigo usando un iPhone cuando lo necesito”, manifiesta Simpson. “Puede ser el teléfono de fin de semana, el de por la noche o el que se usa para salir con la familia. Es una decisión que cada uno toma de forma consciente”.

Simpson realta que el teléfono debería funcionar en todo el mundo y en todas las principales redes de EE UU, y aunque por el momento no hay planes iniciales de venderlo a través de tiendas de operadores, sí que está previsto en la hoja de ruta. Estos son los auriculares intraaurales FiiO que vienen con el Callback 8020. Cortesía de Commodore La marca Commodore ha cambiado de manos en múltiples ocasiones a lo largo de las últimas décadas, y ha habido varios intentos de resucitarla. Simpson afirma que su principal tarea es evitar que la empresa vuelva a quebrar.

Con ese fin, la compañía vendió 30,000 unidades de la nueva Commodore 64 Ultimate en su primer año, el triple de lo que esperaba, lo que le ha permitido crecer. Simpson no considera que diversificarse hacia un teléfono para la “desintoxicación digital” sea algo fuera de lo normal para Commodore. “Fabricábamos calculadoras, máquinas de escribir, máquinas sumadoras, relojes de pulsera… no solo computadoras”, expresa. “Se podría argumentar que es la marca más adecuada para lanzar un teléfono, porque siempre ha sido bastante versátil”. Artículo originalmente publicado en WIRED . Adaptado por Mauricio Serfatty Godoy.