En las últimas semanas, al menos 220 embarcaciones han abandonado el registro marítimo de Panamá, en lo que aparenta ser una consecuencia directa del incremento de inspecciones y detención de buques con bandera panameña en puertos chinos. Y es que hasta el primer tercio del mes de junio 439 naves han sido detenidas por China, una cifra sin precedentes que supera por casi 200 las de todo el año anterior, mientras medios locales e internacionales aseguran que se trata de una represalia por la revocación de licencias para la administración de dos importantes puertos en el país del Canal. Esta mirada surge tras las sospechas de la presión norteamericana para incidir en el fallo judicial que limitó las operaciones de la empresa CK Hutchison en los puertos de Balboa y Cristóbal a inicios de este año, por la que el país enfrenta un arbitraje de 2000 millones de dólares como indemnización por daños y perjuicios. Aún así, Panamá espera renovar en julio próximo el Acuerdo Sobre Transporte Marítimo con China y mantener “su flota” bajo el estatus de “Nación más Favorecida”, asegurando ventajas competitivas en puertos del país asiático.
Desde la Ciudad de Panamá, John Alonso hae/msm