Steven Spielberg, considerado el director más taquillero de la historia del cine, confesó que no quedó impresionado la primera vez que vio «El resplandor» (The Shining), la icónica película dirigida por Stanley Kubrick. Sin embargo, con el paso de los años cambió completamente de opinión hasta convertirla en una de sus obras favoritas. Durante una conversación en la que recordó su relación con Kubrick, Spielberg explicó que la cinta le generó dudas en su primer visionado. Aunque reconoció varios aspectos positivos, el director percibió que algo no terminaba de convencerlo.
Según relató, Kubrick notó inmediatamente su reacción y lo animó a expresar sus críticas con total sinceridad. Uno de los puntos que Spielberg cuestionó fue la interpretación de Jack Nicholson, protagonista de la película. El cineasta consideró que la actuación era excesivamente teatral. Kubrick respondió defendiendo la propuesta artística de Nicholson y comparándola con el estilo interpretativo de grandes figuras del cine clásico como James Cagney, a quien admiraba profundamente.
Con el tiempo, Spielberg revisó la película en numerosas ocasiones y descubrió nuevos matices en cada visionado. El director aseguró que las obras de Kubrick suelen apreciarse más a medida que se vuelven a ver y destacó la capacidad del realizador para mantener la atención del espectador de principio a fin. La experiencia fortaleció aún más el respeto mutuo entre ambos cineastas. Lejos de afectar su amistad, aquellas diferencias de opinión contribuyeron a enriquecer el diálogo creativo entre dos de las figuras más influyentes de Hollywood.
Décadas después de su estreno, «El resplandor» continúa siendo considerada una obra maestra del cine de terror psicológico y una referencia obligatoria para generaciones de espectadores y realizadores.