Marcus Rashford debutará este miércoles (22 h./La 1 y DAZN) en el Mundial en un partido de alta exigencia contra Croacia tras haber expirado ya el lunes el plazo de la opción de compra del FC Barcelona por un valor de 30 millones de euros. El futuro del delantero inglés está ahora en manos del Manchester United, club con el que tiene contrato en vigor hasta 2028. El Barça, donde Rashford querría seguir jugando la próxima temporada, no lo ha acabado de descartar del todo en función de los movimientos que depare el mercado estival y de las posibilidades financieras. Lo que cobra fuerza es que los ‘red devils’ no están por la labor de aceptar otra cesión del atacante de 28 años, tal como informa la BBC.
Quedarse en Old Trafford no está en las prioridades de Rashford pese a que el entrenador es Michael Carrick, con quien jugó en sus inicios como profesional. El técnico no le cerró la puerta en abril cuando fue preguntado por un posible retorno: “Quiero trabajar con quienes estén aquí y ayudarlos a mejorar”. Sin embargo, circula la intención de Jim Ratcliffe, propietario del United, de querer reducir los emolumentos pactados en el contrato del delantero, con 325.000 libras esterlinas a la semana (375.000 euros), lo que supone una ficha anual de 19,5 millones de euros. El tiempo juega a favor del Manchester United, que confía en que Rashford firme una gran actuación en el Mundial para que se revalorice y pueda obtener aún más dinero de los 30 millones que costaba la opción de compra del Barça.
El Bayern Múnich no ve con malos ojos su incorporación. El diario Bild habló la pasada semana de un tope de 34,5 millones de libras esterlinas (39,9 de euros). También el Aston Villa, donde jugó a préstamo la segunda mitad de la campaña 2024-25 a las órdenes de Unai Emery, está interesado en recuperarle para el regreso a la Champions League. Sabiendo de su cachet, el United no bajará de esos 30 ‘kilos’ como valoración de Rashford, que ya tenía pactada su ficha con el Barça en caso de haber ejecutado la opción.
El encaje en el ‘fair play’ salarial a la espera de otras salidas lo ha dificultado todo.