Por Yousef Ramazani Aunque la causa de la muerte sigue bajo investigación, todas las pruebas apuntan al Mossad, el servicio de inteligencia israelí que, durante años, ha asesinado sistemáticamente a jóvenes científicos iraníes. El 28 de marzo de 2026, en medio de la tercera guerra impuesta a Irán, el Dr. Ehsanian fue asesinado en Niza, la segunda ciudad francesa más grande de la costa mediterránea, en circunstancias que las autoridades iraníes y los medios de comunicación nacionales han descrito como sospechosas. Su cuerpo llegó semanas después y fue sepultado al día siguiente tras un gran funeral público en la ciudad de Omidiye, seguido de su entierro en su ciudad natal de Yahrom, en la provincia sureña de Fars.
El Dr. Ehsanian no era un investigador cualquiera. Poseía un doctorado en Ingeniería Eléctrica por la Universidad de la Sorbona en París, recibió una prestigiosa beca Marie Skłodowska-Curie de la Unión Europea y colaboró con el Ministerio de Defensa de Irán durante su servicio militar entre 2018 y 2020. Sus áreas de especialización —inteligencia artificial, aprendizaje automático y redes inalámbricas de última generación— son consideradas por los analistas militares como tecnologías de doble uso, con aplicaciones directas en comunicaciones militares, enjambres de drones, guerra electrónica y computación perimetral.
Su asesinato está siendo visto como parte de una campaña más amplia de los servicios de inteligencia extranjeros, principalmente el Mossad israelí, para descabezar el progreso científico y tecnológico de Irán. Se trata de una campaña que lleva décadas en marcha y que ya se ha cobrado la vida de numerosos científicos nucleares y, más recientemente, de investigadores de inteligencia artificial. Brillante trayectoria académica El expediente académico del Dr. Ehsanian fue excepcional en todos los sentidos.
En 2011, ocupó el puesto 195 entre 280 000 participantes en el examen nacional de ingreso a la universidad de Irán y obtuvo el primer lugar en Matemáticas en la provincia central de Qom. Fue admitido directamente en dos programas de maestría simultáneamente en la Universidad Tecnológica de Amirkabir, uno en Electrónica y otro en Comunicaciones, a través de la Oficina de Talentos Excepcionales de la universidad, evitando por completo el examen nacional de ingreso a posgrado gracias a sus excelentes logros académicos de pregrado. Obtuvo su licenciatura en Ingeniería Eléctrica por la Universidad Amirkabir en 2015 y se graduó con dos maestrías por la misma institución en 2018. Inmediatamente después de obtener su maestría, el Dr.
Ehsanian realizó el servicio militar entre 2018 y 2020, periodo durante el cual colaboró con el Ministerio de Defensa de Irán. Si bien no se han revelado públicamente los detalles de esta colaboración, su asignación a un puesto en el Ministerio de Defensa concuerda con la forma en que Irán utiliza a sus graduados técnicos más talentosos durante su servicio militar. Tras su servicio militar, cursó estudios de doctorado en Francia, obteniendo un doctorado en Ingeniería Eléctrica (Comunicaciones) por la Universidad de la Sorbona en París en 2024. El Dr.
Ali Ehsanian. Su tesis doctoral se tituló “Optimización distribuida y aprendizaje automático para redes inalámbricas 6G virtualizadas”, centrándose en la segmentación de redes en sistemas 5G y 6G, el aprendizaje automático distribuido, las redes neuronales profundas para la asignación de recursos inalámbricos, las arquitecturas de IA en la nube y el borde, y las comunicaciones de baja latencia. El Dr. Ehsanian también recibió una beca Marie Skłodowska-Curie Actions en el marco del programa de investigación Horizonte 2020 de la Unión Europea como investigador en fase inicial en el proyecto SEMANTIC.
Fue miembro de la Fundación Nacional de Élites de Irán. Entre sus publicaciones documentadas se incluyen investigaciones sobre la asignación de recursos segmentados mediante redes neuronales profundas distribuidas para 5G y tecnologías futuras, explorando cómo los sistemas de IA pueden dividir el procesamiento entre dispositivos periféricos e infraestructura en la nube para mejorar el rendimiento de la red inalámbrica y reducir la latencia. Muerte sospechosa en Niza Según se informa, la fecha exacta del fallecimiento del Dr. Ehsanian fue el 28 de marzo de 2026, aproximadamente seis semanas antes de que su cuerpo fuera repatriado a Irán.
Existen importantes lagunas en la información pública. La policía francesa no ha emitido ningún comunicado público nombrando al Dr. Ehsanian ni confirmando la apertura de una investigación por homicidio. La fiscalía francesa no ha presentado cargos ni identificado sospechosos.
Los principales periódicos franceses se han abstenido de publicar reportajes de investigación sobre su muerte. El Ministerio de Asuntos Exteriores iraní, a través de su portavoz Esmaeil Baqai, confirmó el 4 de mayo de 2026 que la Cancillería estaba dando seguimiento al caso tanto a través de la embajada iraní en París como de la embajada francesa en Teherán. Baqai describió el caso como “un incidente muy amargo” que ocurrió “el 24 o 25 de Farvardin” (que corresponde al 13 o 14 de abril de 2026, aunque otras fuentes especifican el 28 de marzo) y dijo que Irán tiene el deber de defender seriamente los derechos de los ciudadanos iraníes en todo el mundo. Cabe destacar que Baqai vinculó el caso del Dr.
Ehsanian con otros dos asesinatos de ciudadanos iraníes en Francia, lo que generó preocupación por el “racismo y los actos terroristas”. La ausencia de reportajes de investigación franceses detallados, unida a la insistencia del Gobierno iraní en llevar el caso por la vía diplomática, sugiere que las circunstancias completas de su muerte aún no se han revelado públicamente. Regreso del cuerpo del Dr. Ali Ehsanian desde Francia.
Indicios de participación de inteligencia extranjera Si bien las pruebas públicas definitivas siguen siendo escasas, varios factores sugieren que la muerte del Dr. Ehsanian no fue accidental, sino más bien un asesinato selectivo perpetrado por servicios de inteligencia extranjeros. En primer lugar, el momento de su muerte —durante la activa agresión militar estadounidense-israelí contra Irán— la sitúa en un contexto más amplio de guerra encubierta. La agresión conjunta estadounidense-israelí contra Irán, que comenzó el 28 de febrero de 2026, continuó de forma intermitente a pesar del alto el fuego de principios de abril, e incluyó no solo ataques militares abiertos, sino también asesinatos selectivos.
En segundo lugar, su perfil coincide con el patrón de objetivos de la inteligencia israelí. El Mossad tiene un historial documentado de asesinatos de científicos iraníes con experiencia en áreas de doble uso: personas cuyo trabajo civil tiene claras aplicaciones militares. La investigación del Dr. Ehsanian en comunicaciones basadas en inteligencia artificial, aprendizaje automático distribuido y optimización de redes 6G tiene relevancia militar directa.
Como han señalado los analistas, su trabajo sobre la asignación inteligente de recursos en redes inalámbricas puede aplicarse a las comunicaciones militares, donde el ancho de banda es limitado y la priorización en tiempo real es fundamental. Su investigación sobre redes neuronales distribuidas puede mejorar la coordinación de enjambres de drones, permitiendo que cientos de vehículos aéreos no tripulados compartan transmisiones de vídeo, datos de navegación e información de objetivos sin saturar los enlaces de comunicación. Su trabajo sobre computación perimetral, donde los datos se procesan localmente en lugar de enviarse a un servidor central, es directamente aplicable a los sistemas militares autónomos que deben operar sin conexión constante con cuarteles generales distantes. En tercer lugar, su breve colaboración previa con el Ministerio de Defensa de Irán durante su servicio militar, si bien no indicaba su participación en el diseño de armas, lo habría convertido en una persona de interés para las agencias de inteligencia extranjeras.
Los materiales conmemorativos iraníes destacan explícitamente este período de colaboración con el Ministerio de Defensa, lo que sugiere que se considera relevante para su valor estratégico. Incluso si su investigación publicada fuera completamente civil y de acceso público, su demostrada disposición a aplicar sus conocimientos a la defensa nacional lo convertiría en un objetivo de alto valor para el Mossad. En cuarto lugar, la forma en que se informó sobre su muerte sigue un patrón observado en asesinatos anteriores de científicos iraníes, cuando los funcionarios iraníes inicialmente hablaron de muertes sospechosas y finalmente revelaron el papel de los servicios de inteligencia extranjeros. Este patrón concuerda con el hecho de que las autoridades iraníes reciben información de inteligencia que confirma la participación extranjera, pero no divulgan inmediatamente todos los detalles públicamente.
La ausencia de informes de investigación franceses detallados no debe interpretarse como prueba de que no se cometió ningún delito. Los servicios de seguridad europeos han confirmado en repetidas ocasiones operaciones de sabotaje israelíes en su territorio, a veces años después de los hechos. Cabe la posibilidad de que las autoridades francesas posean información que aún no se ha hecho pública. Asesinatos previos de expertos iraníes en IA El doctor Ehsanian no es el único investigador iraní de inteligencia artificial asesinado por el régimen israelí.
El 13 de junio de 2025, durante una fase anterior de la agresión israelí-estadounidense contra la República Islámica, dos destacados científicos de IA fueron martirizados en un atentado con bomba dirigido contra un edificio residencial en el noreste de Teherán. El Dr. Mayid Tajanjari, un experto en inteligencia artificial de 35 años reconocido mundialmente, y el Dr. Mohammad Reza Zakarian, un talentoso pionero de la IA, perdieron la vida junto con miembros de su familia, incluidas las dos hijas pequeñas de Zakarian, Fatemeh, de cinco años, y Zahra, de siete meses.
El Dr. Tajanjari fue jefe de la Comisión de Inteligencia Artificial de la Cámara de Comercio Juvenil de Irán. Ganó medallas de oro en los Concursos Mundiales de Invención de 2012 y 2015, registró una patente mundial en Rusia en 2009 y recibió numerosos premios de Suiza, Croacia, Alemania, Serbia y Moscú. Su tesis doctoral se centró en el desarrollo de un robot humanoide bilingüe capaz de hablar persa e inglés.
También cofundó un centro educativo para capacitar a niños y adolescentes en inteligencia artificial y programación en Python, convencido de que el progreso científico comienza a una edad temprana. En el momento de su martirio, sus inventos en el procesamiento de imágenes, incluyendo el reconocimiento facial, el escaneo de contenedores de carga y el análisis de la calidad del acero, estaban siendo probados para su uso industrial. El Dr. Zakarian obtuvo su licenciatura en la Universidad Tecnológica de Isfahán y su maestría en la Universidad Malek Ashtar, instituciones reconocidas por formar a científicos de élite.
Según su padre, rechazó conscientemente numerosas ofertas de países extranjeros, incluyendo atractivas becas y oportunidades laborales, optando en cambio por permanecer en Irán y servir a su nación. Sus investigaciones en inteligencia artificial e informática avanzada contribuyeron significativamente al desarrollo tecnológico nacional. Él cayó mártir junto a su esposa y sus dos hijas pequeñas en un ataque aéreo israelí contra un edificio residencial en Teherán. El hecho de que se haya atacado a investigadores de IA junto con científicos nucleares sugiere que los servicios de inteligencia extranjeros han ampliado su definición de objetivos científicos estratégicos.
Al igual que la tecnología nuclear, la IA se considera un campo de doble uso con aplicaciones tanto civiles como militares. El progreso de Irán en comunicaciones basadas en IA, sistemas autónomos y optimización de redes se percibe como un factor que mejora su capacidad tecnológica general y, por extensión, su eficacia militar. Por lo tanto, la eliminación de investigadores en estos campos es coherente con una estrategia para frenar el avance científico de Irán en múltiples ámbitos. La ciencia como amenaza: ¿por qué Israel asesinó a dos brillantes pioneros iraníes en IA? | HISPANTV En un tranquilo vecindario del noreste de Teherán, aún persiste en el aire la estela del acto terrorista perpetrado por Israel el 13 de junio de 2025.
Las heridas siguen abiertas. Larga campaña contra los científicos nucleares iraníes El asesinato del Dr. Ehsanian debe entenderse en el contexto de una campaña que el Mossad ha llevado a cabo durante décadas para eliminar a los científicos iraníes que trabajan en tecnologías estratégicas. Esta campaña se remonta al menos a 2007 y se ha cobrado la vida de numerosos expertos nucleares, muchos de los cuales fueron asesinados en suelo iraní mediante métodos sofisticados, como bombas magnéticas acopladas a vehículos y ametralladoras teledirigidas.
El primer asesinato conocido fue el de Ardeshir Hoseinpur el 15 de enero de 2007. Le siguieron Masud Alimohamadi (12 de enero de 2010); Mayid Shahriari (29 de noviembre de 2010); Dariush Rezaineyad; Mostafa Ahmadi Roshan (11 de enero de 2012); y Mohsen Fajrizadeh (27 de noviembre de 2020), quien fue asesinado con un sistema de armas de control remoto mientras viajaba en un vehículo en las afueras de Teherán. Este patrón se mantuvo durante la guerra de agresión de 12 días del año pasado, que causó la muerte de al menos nueve destacados científicos nucleares en una serie de ataques. Entre ellos se encontraban el Dr.
Mohamad Mehdi Tehranchi, físico teórico y rector de la Universidad Islámica Azad; el Dr. Fereydun Abasí, exdirector de la Organización de Energía Atómica de Irán (OEAI), que sobrevivió por poco a un intento de asesinato israelí en 2010; el Dr. Abdolhamid Minucher, distinguido ingeniero nuclear y director de la Facultad de Ingeniería Nuclear de la Universidad Shahid Beheshti; el Dr. Ahmad Reza Zolfaqari, profesor titular de la misma facultad; y el Dr.
Seyed Amir Hosein Feqhi, catedrático y exsubdirector de la OEAI. Universidad Beheshti de Irán sigue en funciones tras ataque de EEUU e Israel | HISPANTV Funcionarios de la Universidad Shahid Beheshti de Irán afirman que el Instituto de Láser y Plasma sigue operando pese a los daños de un ataque estadounidense-israelí. Estos científicos fueron atacados específicamente porque su experiencia se consideraba esencial para el programa nuclear iraní, y su eliminación tenía como objetivo ralentizar o interrumpir dicho programa. La misma lógica parece estar detrás del ataque contra investigadores de inteligencia artificial.
Además, Irán no es el único país de la región que ha sufrido asesinatos y muertes sospechosas de científicos. En los años posteriores a la invasión estadounidense de Irak en 2003, así como a la caída del gobierno de Bashar al-Asad en Siria, ambos países han sido testigos de decenas de ataques mortales contra científicos, a menudo perpetrados por grupos no identificados y bien organizados. Según muchos expertos, detrás de estos grupos se encuentran los servicios de inteligencia israelíes, estadounidenses y de otros países occidentales, que buscan debilitar a la élite científica de la región y obligar al resto a emigrar. Incluso Turquía ha sido víctima de terrorismo científico-industrial, con las misteriosas muertes de numerosos ingenieros militares que trabajaban en proyectos tecnológicos avanzados.
Objetivo del enemigo: la propia ciencia iraní El patrón de asesinatos —primero científicos nucleares, ahora investigadores de IA— revela que el objetivo del enemigo no se limita a un solo programa, sino que se extiende a la ciencia y el progreso tecnológico iraníes en su conjunto. Estados Unidos y el régimen israelí han demostrado sistemáticamente que consideran cualquier campo en el que Irán alcance la excelencia científica como una amenaza potencial. La tecnología nuclear, la ingeniería aeroespacial, el desarrollo de misiles, los materiales avanzados, las tecnologías cibernéticas y la inteligencia artificial se consideran ámbitos estratégicos donde el progreso iraní debe ser contenido. Como suelen señalar los analistas militares iraníes, la guerra moderna ya no se libra únicamente con ejércitos y armas.
El conocimiento científico se ha convertido en un recurso estratégico. Eliminar a un científico puede retrasar proyectos tecnológicos durante años, crear lagunas de conocimiento que no se pueden llenar rápidamente, desalentar a los investigadores jóvenes a incursionar en campos estratégicamente sensibles y degradar los programas nacionales de investigación. Los asesinatos no son actos de violencia aleatorios, sino componentes calculados de una estrategia a largo plazo de decapitación científica. Según los expertos, el hecho de que el Dr.
Ehsanian fuera atacado en Francia, en lugar de en territorio iraní, demuestra que los servicios de inteligencia extranjeros están dispuestos a ampliar su ámbito de operaciones para incluir terceros países donde los científicos iraníes estudian o trabajan. Esto plantea nuevos desafíos para las misiones diplomáticas iraníes, que ahora deben proteger a los ciudadanos iraníes no solo en el país, sino también en el extranjero. La declaración del Ministerio de Asuntos Exteriores iraní, en la que afirma que está dando seguimiento al caso del Dr. Ehsanian a través de su embajada en París y la embajada francesa en Teherán, refleja esta nueva realidad.
La respuesta de la comunidad científica iraní ha sido de desafío. El padre del Dr. Zakarian, el investigador de IA asesinado junto a sus hijos, expresó el sentir de muchos al afirmar: “Creen que matando a nuestros científicos pueden frenar nuestro progreso. Pero surgirán otros.
El camino no termina aquí”. Al multitudinario funeral público del Dr. Ehsanian en Omidiye, seguido de su entierro en Yahrom, asistieron miles de personas, lo que demuestra que el pueblo iraní considera a estos científicos como héroes nacionales cuyos sacrificios no serán olvidados. El cartel conmemorativo del Dr.
Ehsanian lleva la inscripción: “El martirio es la recompensa de quienes lo merecen”. En la narrativa iraní, estos científicos no son víctimas, sino mártires: personas que dieron su vida al servicio de la soberanía científica de su país. El Dr. Ali Ehsanian, el Dr.
Mayid Tajanjari, el Dr. Mohamad Reza Zakarian y los numerosos científicos nucleares que les precedieron forman parte de una misma historia: la determinación de una nación por avanzar a pesar de los esfuerzos de potencias hostiles por frenarla.