Walker Kessler saldrá a la agencia libre este verano, y, como ocurre con prácticamente todos los agentes libres restringidos, lo más normal es que continúe en Utah. Pero parece que esa opción comienza a no ser una garantía. Según informa Sam Amick, periodista de The Athletic , el pívot empieza a estar bastante frustrado con la manera en que los Jazz han gestionado su renovación, lo que está haciendo que empiece a plantearse buscarse su futuro en otro sitio. En concreto, Kessler lamenta la nula voluntad de la franquicia de negociar su extensión durante la temporada pasada, así como el hecho de que estén aprovechando su condición de agente libre restringido para limitar su mercado.
Amick señala que el pívot ha considerado durante mucho tiempo que en la franquicia contaban con él como parte del núcleo joven a largo plazo, pero que toda esta situación está empezando a generarle dudas. No obstante, no es como si esto que le ocurre a Kessler sea una novedad para los agentes libres restringidos, que muchas veces se acaban dando de bruces con la realidad de que la franquicia tiene todo el poder en la negociación. Porque, incluso si acaba recibiendo una oferta tentadora de otro equipo, los Jazz pueden simplemente igualarla y quedárselo, lo cual hace precisamente que el resto de franquicias sean menos propicias a extender dicha oferta en primer lugar. Con todo, perfiles como los de Walker pueden empezar a ganar interés en una liga en la que parece que más pronto que tarde todo el mundo empezará a buscar stopers para Wembanyama, y él, con sus 2,18, se antoja como un potencial candidatos para ese rol.
Pese a que viene de jugar solo cinco partidos en la temporada 25-26 por culpa de una lesión , durante toda su carrera ha demostrado ser un excelente protector de aro y un pívot duro bajo los tableros, un rol que está volviendo a emerger con fuerza y del que, aunque se hagan los duros, en Utah no querrán prescindir. (Fotografía de portada: Peter Creveling-Imagn Images)