Commodore vuelve con un teléfono sin Google ni Instagram. Es el smartphone que no quiere serlo

Commodore vuelve con un teléfono sin Google ni Instagram. Es el smartphone que no quiere serlo

La mítica marca de ordenadores de los años 80, Commodore, está de vuelta. Y lo hace el Commodore Callback 8020, un teléfono móvil tipo concha que busca quedarse a medio camino entre el smartphone y el dumbphone. Su objetivo no es otro que ayudarte a salir de redes sociales y avanzar hacia una real desintoxicación digital. Con Sailfish y sin Google.

Una de las piedras angulares de este Commodore Callback 8020 es que funciona con Sailfish OS, un sistema operativo de Jolla (vinculado a Nokia MeeGo por sus orígenes) que permite ejecutar aplicaciones de Android, pero está enfocado en la privacidad. Sin Google y con el navegador y las redes sociales bloqueadas, asegura que no recopila la información de los usuarios ni monetiza sus datos. Sí que permite acceder a herramientas útiles como Google Maps, WhatsApp, Signal, Spotify o Uber, entre otras. El plegable original.

En cuanto al diseño, lo que más llama la atención es que Commodore ha optado por recuperar el tradicional diseño “de concha”, el que fue el primer tipo de plegable en el mundo de la telefonía y que se aleja bastante del concepto actual. Este Callback 8020 monta una pantalla exterior de 1,77 pulgadas solo para ver la hora y la fecha. Si queremos saber si tenemos alguna notificación pendiente, podemos configurar los diferentes LED asociándolos a distintas apps, de manera que sepamos rápidamente y sin más distracciones qué nos está llamando la atención. En cuanto a la pantalla interior, tenemos un panel de 3,25 pulgadas en la que sí podremos ver las notificaciones.

Lo curioso es que, a pesar de que es táctil, esta opción viene desactivada por defecto y solo se activa cuando ejecutamos apps que lo requieran. Si no es imprescindible hacer uso de las capacidades táctiles, la forma de interactuar con este teléfono es mediante los botones físicos. Más detalles de su hardware. Estamos ante un teléfono bastante básico en cuanto a especificaciones técnicas, pero a la vez suficiente para el tipo de uso que pretende tener.

De momento, sabemos que viene con 4 GB de memoria RAM, 64 GB de almacenamiento interno (ampliables vía MicroSD hasta 256 GB y con una de 32 GB ya incluida). El apartado fotográfico tampoco destaca, pero viene con una cámara Sony de 48 MP en la trasera y otra cámara en el interior (pensada para videollamadas). Respecto a la batería, sus 1.550 mAh suenan a risa hoy en día, pero desde el fabricante afirman que puede llegar a una semana con un uso medio. Juegos y música.

Como curiosidad, uno de sus valores añadidos es que incluye una colección de juegos de la mítica Commodore 64 ya instalados, un guiño bastante nostálgico para los amantes de lo retro. La música también cobra protagonismo, con un conector para auriculares 3,5 mm y radio FM. En la caja encontraremos también unos auriculares intrauditivos con cable y control remoto. Personalización.

Más allá de los LED de notificaciones, otra curiosidad de este Commodore Callback 8020 es que recupera la esencia de aquellos primeros teléfonos que llegaron a nuestras manos en los años 90 y principios de los 2000 y que nos permitían cambiar la carcasa fácilmente. Este modelo ofrece diferentes paneles traseros, llamados ‘Snapbacks’, además de diferentes fundas y accesorios, como una anilla de cordón. Y lo que todos esperabais: el precio. Si te llama la atención por la nostalgia de lo retro o si realmente estás intentando hacer contigo mismo el compromiso de usar menos el móvil, este Commodore Callback 8020 abre el período de reservas el 30 de junio, con la intención de comenzar los envíos a finales de este año.

Respecto al precio, es un caprichito que no nos va a salir barato: 500 dólares para la versión clásica, disponible en tres colores, 550 dólares para la “edición Starlight traslúcida” y 640 dólares para la “edición Founders” que incluye un botón “C=” de oro de 24 quilates y regalos adicionales. No es para las masas. El regreso de un mítico como Commodore ya es suficiente razón para prestar atención a productos como este Callback 8020. Y aunque han sabido poner sobre la mesa un teléfono realmente diferenciador y con muy buenas intenciones, en la práctica no hay dudas de que es más un objeto de coleccionismo que una opción que vaya a calar hondo.

Su propuesta es buena, muy buena: un smartphone con las herramientas más útiles de nuestro día a día, pero sin las aplicaciones que realmente roban nuestra atención. En un escenario en el que cada vez más tratamos de avanzar hacia esa necesaria desconexión digital se hacen necesarias propuestas como estas que quizá no van a ser un éxito en ventas, pero sí ponen su granito de arena para continuar concienciando sobre un uso más responsable de nuestros teléfonos móviles. En Xataka Móvil | Hay móviles antiguos que se venden por un dineral, yo estoy tratando de recuperarlos. Tengo mis trucos En Xataka Móvil | Qué móvil sin internet comprar en 2026: cuál elegir y modelos recomendados