Una delegación de ejecutivos brasileños viajó esta semana a Caracas para explorar nuevas oportunidades de negocio, en un movimiento que refleja el renovado interés del sector privado de Brasil por un mercado que llegó a ser uno de sus principales destinos de exportación antes del colapso económico venezolano. Representantes de unas 30 compañías fueron invitados a reuniones con autoridades venezolanas y grupos empresariales entre martes y miércoles, según personas familiarizadas con la agenda. Entre los convocados figuraban nombres de peso como la productora de carne JBS, el fabricante de aviones Embraer, la cementera Sementes Aliança, la petrolera PetroReconcavo, farmacéuticas como Biolab y Eurofarma, y automotrices como Toyota, General Motors y Scania. Aunque Embraer confirmó que no envió delegados, otras empresas sí participaron en encuentros con altos funcionarios, incluido el vicepresidente económico venezolano, Calixto Ortega, según una de las fuentes consultadas.
Más leídas Tasa de Cambio BCV 17 de junio de 2026: 596,7824 Bs/USD (+0,72%) Ecoanalítica observa indicios de giro en la economía venezolana Cedice registró una inflación de 6,77% en mayo Intento de reconstruir puentes La visita forma parte de los esfuerzos del presidente Luiz Inácio Lula da Silva por normalizar y profundizar los vínculos económicos con Venezuela, tras más de diez años de contracción comercial y tensiones diplomáticas. El intercambio bilateral alcanzó US$837 millones en 2023, muy lejos del pico de US$5.100 millones registrado en 2008, de acuerdo con cifras del Ministerio de Desarrollo, Industria y Comercio de Brasil. Otros países vecinos, como Colombia, también han acelerado sus intentos por recuperar presencia en el mercado venezolano, impulsados por señales de estabilización económica y por la flexibilización parcial de sanciones internacionales. La lista de invitados incluía asociaciones empresariales como ABPA (aves y cerdos), FIESP, ABIEC (carne vacuna), Abiarroz, IBRAFE, Sindipecas y ABIMAQ, lo que evidencia el interés por sectores que van desde alimentos y autopartes hasta maquinaria industrial. “Venezuela fue en algún momento un socio comercial clave para Brasil”, afirmó Julio Ramos, director de Asuntos Estratégicos de ABIEC. “Vemos este momento como una oportunidad para abrir un nuevo capítulo, especialmente para la carne vacuna brasileña”.
Según una de las fuentes, algunos ejecutivos del sector cárnico incluso evaluaron terrenos venezolanos para la cría de ganado, un indicio del apetito por inversiones de mayor alcance. Un pasado de auge y un presente aún incierto Durante la década de 2000, el comercio bilateral creció con fuerza bajo las administraciones de Lula y Hugo Chávez, impulsado por afinidad política y por la demanda venezolana de bienes manufacturados y alimentos brasileños. Ese ciclo se quebró con la crisis económica venezolana, la caída de la producción local y el impacto de las sanciones internacionales. Hoy, pese al renovado interés empresarial, persisten dudas sobre la seguridad jurídica, la estabilidad macroeconómica y la capacidad de pago del mercado venezolano.
Tanto el Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil como el Ministerio de Información de Venezuela no respondieron a solicitudes de comentarios. Con información de Bloomberg