España mejora con Lamine y Olmo

España mejora con Lamine y Olmo

Luis de la Fuente necesitaba agitar a su equipo ante Cabo Verde porque faltaba frescura y se necesitaba algo diferente. La entrada primero de Lamine Yamal (18 años) y al final Dani Olmo (27) en la segunda parte supuso un impulso evidente para el juego del equipo y también para el ambiente en las gradas del Atlanta Stadium. De hecho, la afición llevaba tiempo reclamando la aparición del extremo de Rocafonda. Ya al descanso se escuchaban peticiones para que saltara al campo y su salida a calentar fue recibida con una ovación que reflejaba la expectación existente.

Su entrada al campo fue una explosión de júbilo. Lamine está con muchas ganas. Es el jugador más determinante de la Roja y la imagen de este Mundial junto a Messi. Le falta algo de ritmo, lo asume, pero llegará con los partidos.

Solo hace falta medir bien, porque hay riesgo de recaída y eso sí sería una tragedia nacional. Pero toca pensar en positivo. El crack volvió y el equipo lo notó. A España, que había controlado el encuentro, le faltaba velocidad en la circulación y desequilibrio en los últimos metros ante un rival muy sólido defensivamente que había plantado un muro infranqueable.

La presencia de Lamine y Olmo ayudó a cambiar ese escenario. Aunque quizás fue tarde. Poco tiempo, buenos números Lamine Yamal volvió a ser uno de los futbolistas más desequilibrantes de España ante Cabo Verde. El extremo participó en 19 pases, intentó siete acciones para romper líneas rivales y protagonizó cinco progresiones con balón, además de cinco intentos de regate, cifras que reflejan su constante búsqueda del uno contra uno y de generar ventajas cerca del área rival.

Dani Olmo, que salió en el 81', completó 8 de los 10 pases que intentó y destacó especialmente en el juego entre líneas, con un pleno de efectividad en los pases de ruptura: completó los dos que intentó. Además, realizó cinco movimientos de apoyo para ofrecerse como opción de pase y tratar de dar fluidez a un ataque español que buscaba espacios ante un rival muy replegado. No es una sociedad nueva. Ya resultó determinante durante la Eurocopa y también ha dejado muestras de su entendimiento durante las dos últimas temporadas en el FC Barcelona.

Ante Cabo Verde volvió a quedar patente a los pocos minutos, en una de las acciones más peligrosas del partido. Lamine detectó el movimiento de Olmo y le filtró un pase con el exterior. El egarense irrumpió en el área y asistió a Oyarzabal, pero Vozinha evitó el gol. Lamine siempre ha valorado especialmente la capacidad de Olmo para desenvolverse en espacios reducidos, una virtud especialmente útil ante rivales que se repliegan cerca de su área.

Fue el caso de Cabo Verde y lo será también el de Arabia Saudita. El extremo de Rocafonda considera al egarense uno de los mejores futbolistas en este tipo de situaciones y disfruta asociándose con él tanto en los partidos como en los ejercicios de espacio reducido de los entrenamientos. La admiración es mutua. Olmo destaca con frecuencia el talento diferencial de Lamine y está convencido de que marcará una época en el fútbol mundial.

Y la importancia de Olmo va más allá de su entendimiento con Lamine. El mejor ejemplo se encuentra en la Eurocopa, donde cuando encontró continuidad como mediapunta acabó convirtiéndose en uno de los futbolistas más decisivos del torneo. De hecho, terminó como Bota de Oro pese a no tener demasiado protagonismo en los primeros encuentros y aunque el tanto que anotó en semifinales frente a Francia acabó siendo contabilizado como autogol de Koundé. Con Pedri por detrás Volviendo al partido ante Cabo Verde, la entrada de Olmo también tuvo una consecuencia táctica relevante.

Con el ‘10’ ocupando la mediapunta, su posición más natural, Pedri, que estaba siendo uno de los mejores del partido, pasó a actuar en la base del centro del campo, donde a Rodri y Fabián Ruiz les faltó algo de frescura. Un movimiento que permitió a España ganar claridad y ritmo en la construcción sin perder presencia entre líneas. El canario ya desempeña ese rol en el Barcelona y también lo asumió con una gran versión en la selección durante las ausencias por lesión del Balón de Oro español y del centrocampista bicampeón de Europa con el PSG. Así, no parece casualidad que los mejores momentos de la Roja ante Cabo Verde fueran al final, con ese reparto sobre el campo.

Fácil de entender, llevan todo el año jugando juntos. Además, Pedri y Olmo, llegan en un gran momento de rendimiento porque han acabado muy bien el curso con el Barça. Hay que aprovecharlo.