Jennifer Krystel Castillo Madrid, ratificada como administradora general de grandes contribuyentes La Comisión Permanente del Congreso de la Unión aprobó por 26 votos de Morena, PVEM, PT y MC, contra ocho del PAN y PRI, el acuerdo por el que se ratifica el nombramiento de Jennifer Krystel Castillo Madrid como administradora general de grandes contribuyentes del SAT de la SHCP. La Comisión Permanente del Congreso de la Unión aprobó por 26 votos de Morena, PVEM, PT y MC, contra ocho del PAN y PRI, el acuerdo por el que se ratifica el nombramiento de Jennifer Krystel Castillo Madrid como administradora general de grandes contribuyentes del Servicio de Administración Tributaria (SAT) de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP). Recién designada, la funcionaria rindió de inmediato la protesta legal del cargo. “Creo, con toda sinceridad, que no existe un solo argumento válido que no sea estrictamente político para negarle a esta extraordinaria funcionaria la posibilidad de desempeñar este cargo’’, afirmó el senador Jorge Carlos Ramírez Marín. Al fundamentar el dictamen de la Tercera Comisión de trabajo de la Comisión Permanente, que preside, el pevemista aseguró que Castillo Madrid es “totalmente apta’’ por lo que solicitó a la asamblea “que hoy le demos nuestro absoluto respaldo, porque estoy seguro de que tendremos a una gran funcionaria haciendo la labor que México necesita’’.
Narró que durante su comparecencia previa, la mujer designada por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo expuso su plan de trabajo, que se ciñe estrictamente a lo que hoy se necesita en la administración de grandes contribuyentes. “Solamente hay menos de 16,000 grandes contribuyentes en México, pero su aportación supera 52% de la recaudación; o sea, amigos, se trata de designar a quien va a administrar a esos 16,000 y hacer que esta recaudación aumente, con una dificultad adicional, cuidar que se haga dentro de la legalidad… Hoy la compareciente nos ha dado una lección, no se trata de fiscalizarlos más o de estar encima de ellos, o de atosigarlos y crearles un ambiente de inseguridad y zozobra; al contrario, se trata de respaldar su actividad y se trata de fiscalizarlos bien… Se acabó esa época de cacería de brujas que, ante la falta de conocimientos, ahogamos a los contribuyentes con auditorías’’, dijo.