En el marco de la Copa Mundial de la Fifa 2026, es imposible no pensar en cómo el deporte impacta nuestra vida diaria y con ella la manera en que vestimos. Es fácil pensar que el deporte y la moda son cosas que van por separado, sin embargo, con el paso del tiempo la historia ha demostrado que hay una fuerte relación entre ambos. La moda y su simbología ha estado en los estadios y las canchas del balompié casi desde que se consolidó como deporte, y es que los uniformes en sí mismos representan un equipo, hablan de un sentido de pertenencia y refieren a una bandera, club o equipo. El color, el nombre, el apodo y hasta el corte —de la playera o los shorts— nos dicen algo de quien los lleva, su origen, lo que apoya, quién lo patrocina y hasta marca la época en la que juegan, porque sí, hasta en los uniformes hay tendencias.
Esto funciona bilateralmente, pues fuera de las canchas cada vez es más común que veamos a civiles que no tienen nada que ver con el deporte, portar un jersey. A veces por apoyar a un equipo, muchas otras veces sólo por comodidad, e incluso, redefiniendo lo que representa esta playera, el escudo y todo lo que viene con su diseño. Estas son algunas de las veces que el fútbol y la moda —en conjunto— han hecho historia e impactado la manera en que consumimos a ambas hoy.