The Adventures of Elliots: The Millennium Tales Overall - Mecánicas de juego - 94%94% - Historia - 90%90% - Música - 90%90% - Gráficos - 90%90% Summary The Adventures of Elliot: The Millenium Tales ofrece una aventura encantadora que combina una narrativa sólida, exploración gratificante y un sistema de combate ágil y versátil. Su mundo en HD-2D destaca por su gran dirección artística, mientras que el viaje de Elliot y Faie logra mantener el interés gracias a su buen ritmo, variedad de escenarios y un enfoque clásico de acción y descubrimiento. Aunque toma claras influencias de otras sagas del género, consigue construir una identidad propia con carisma, personalidad y muchas horas de entretenimiento. - Genero: Aventura - Plataforma: Nintendo Switch 2, PS5, Xbox Series X|S, PC - Estreno: 18/06/2026 - Publicador: Square Enix - Desarrollador: Team Asano y Claytechworks Creo que Square Enix no recibe el suficiente crédito que merece, especialmente cuando hace esfuerzos tremendos por darle a su audiencia esos juegos que esos caprichosos consumidores quieren. El caso puntual de The Adventures of Elliot: The Millenium Tales es precisamente eso, porque cae entre el uso de una fórmula efectiva que tal vez esté por reventar y también en un riesgoso proyecto que no todos van a aprovechar.
Porque es un hecho que The Adventures of Elliot: The Millenium Tales tiene la apariencia de lo que podría ser o un remake o un nuevo capítulo de Octopath Traveler, sin embargo, es un proyecto nuevo, alejado de un RPG por turnos. Se trata de un juego de aventura… Sí, igualito a esa franquicia que todo mundo conoce. Eso nos lleva a otra discusión: ¿qué no pudieron hacer algo original? Claro que este proyecto es nuevo y con sus propios argumentos.
Primero que nada, la personalidad del protagonista está totalmente alejada de la del “héroe del tiempo”, habla mucho más, tiene diálogos muy interesantes, incluso me atrevo a decir que el “lore” construido alrededor de esta franquicia es muy sólido. Entonces, ¿The Adventures of Elliot: The Millenium Tales está realmente bueno? ¿Es un garbanzo de a libra? ¿Va a salvar a Square Enix? ¿De plano será un proyecto que a pesar de lo bien hecho que está todo mundo lo olvide? Es hora de responder esta y otras preguntas a través de la siguiente reseña. The Adventures of Elliot: The Millenium Tales, punto por punto Tomando el riesgo de presentar una historia desde cero Lo prime que me parece muy valioso de The Adventures of Elliot: The Millenium Tales es que es un juego realmente nuevo el cual se sostiene de la nueva “vieja confiable” de Square Enix en la que el arte pixel es el que brilla por su notable presentación.
Pero ojo, esto solo no es suficiente como para decir que ya estamos frente a una obra maestra, la historia también tiene un peso muy grande. Verás, The Adventures of Elliot: The Millennium Tales ocurre en Philabieldia, un continente dominado por tribus de bestias donde el reino de Huther permanece como el último gran refugio de la humanidad gracias a una barrera mágica. Después de una serie de eventos fortuitos, Elliot, acompañado por Faie, su amiga hada, abandona la seguridad de Huther para explorar un mundo indómito, descubrir secretos enterrados y revelar una historia que conecta el presente con un pasado de mil años. La aventura toma un giro más grande cuando Elliot y Faie deben levantar la maldición que afecta a la princesa Heuria.
Para lograrlo, cruzan la Puerta del Tiempo y viajan por cuatro eras: la Era de la Salvaguarda, la Reconstrucción, la Magia y el Nacimiento de la Civilización. En cada época descubren distintas versiones de una humanidad amenazada, desde aldeas al borde de la extinción hasta civilizaciones antiguas llenas de misterio. Su viaje no solo es una misión de rescate, también es una búsqueda para entender el origen del mundo. Comprendiendo todo este contexto, es importante señalar que este no es un juego que en su historia es un copy/paste de otro.
Hay relato muy sólido que se presta para que le pongas mucha atención, que conozcas a todos esos personajes que el protagonista va conociendo a lo largo del viaje y que, al mismo tiempo, comprendas la ardua labor que tiene un aventurero como Elliot. Un sistema de juego simple y efectivo Ahora sí es necesario meternos con el tema de la jugabilidad. Aquí si no hay marcha atrás. La gran mayoría de las mecánicas de juego están inspiradas en los primeros juegos de The Legend of Zelda.
Hay una espada, lanzas bombas, atacas con un boomerang, utilizas un arco y demás. Lo que hace muy bien The Adventures of Elliot: The Millenium Tales es volver más efectivo y amigable a ese sistema que pareciera que no tiene nada por mejorar que está estancado. Por si no queda claro, porque este sigue siendo un juego de Square Enix: La jugabilidad de The Adventures of Elliot: The Millennium Tales se aleja del combate por turnos tradicional de otros RPG HD-2D y apuesta por una acción en tiempo real más directa. Controlas a Elliot mientras exploras escenarios con perspectiva cenital, abres caminos en un continente hostil y enfrentas criaturas usando ataques, bloqueos, esquivas y demás habilidades de apoyo.
La experiencia busca sentirse ágil e intuitiva, pero con espacio para la estrategia, ya que el papel de Faie no se resume a revivirte nada más, interviene para atacar enemigos, resolver obstáculos y apoyar durante la exploración. El sistema de combate se apoya en siete tipos de armas, con la posibilidad de equipar dos a la vez y cambiar entre ellas según el enemigo o la situación. Cada arma puede personalizarse con magicite – de la que hablaré más adelante – para modificar el estilo de juego, lo que permite ajustar daño, alcance o efectos especiales. Faie también tiene un papel activo: sus acciones sirven para limpiar enemigos, activar mecanismos, recoger objetos y resolver acertijos, e incluso puede ser controlada por un segundo jugador en modo cooperativo local.
Así, la aventura mezcla exploración, mazmorras, combate táctico en tiempo real y pequeños puzzles con sabor clásico. Todo esto es clave para que The Adventures of Elliot: The Millennium Tales funcione como un reloj suizo de esos que son perfectos y traen un cuarzo y trabajan con toda exactitud. Lo mejor de todo es que nada de esto es pretencioso, siempre es retador y divertido. Al menos para mí, hizo que la aventura fuera dinámica, a pesar de que puede ser muy larga y cansada.
También te recomendamos: eFootball Kick Off es como regresar al lugar que te hizo feliz y que jamás volverá Acuérdate que este no es un RPG, así que la progresión de The Adventures of Elliot: The Millennium Tales es distinta La progresión en The Adventures of Elliot: The Millennium Tales está muy ligada a la exploración, más que a subir de nivel de forma tradicional. Elliot mejora al encontrar equipo, completar misiones secundarias y superar pruebas opcionales repartidas por las distintas eras. Los Shrines of Life funcionan como pequeños retos de combate o puzzles: al completarlos, obtienes fragmentos que restauran la vitalidad de Elliot, y al reunir cuatro se incrementa su vida máxima. También hay accesorios con efectos útiles, misiones con recompensas especiales y misiones secundarias que conviene atender antes de avanzar demasiado en la historia porque luego no puedes regresar a ellas.
La otra gran capa de progresión está en las armas y la magicite. Elliot puede encontrar siete tipos de armas durante la aventura, y conforme avanza aparecen versiones más poderosas, algunas escondidas en cuevas, ruinas o zonas alejadas de la ruta principal. La magicite se crea con fragmentos obtenidos en cofres y otros hallazgos, y sirve para modificar las armas con mejoras de daño, alcance, velocidad o efectos especiales. Además, las piezas más raras pueden tener efectos más fuertes o menor costo de equipamiento, lo que permite armar configuraciones más flexibles según tu estilo de combate.
En otras palabras, aquí no te estás preocupando tanto por los stats que el propio Elliot puede tener, es más un tema de hacer que la arma que utilices más se adecue a lo que tú buscas. Vaya, hay opciones que te permiten defenderte y rebotar el ataque enemigo. Todo depende a cómo te guste jugar. Sin lugar a duda, lo más sólido de la progresión de The Adventures of Elliot: The Millennium Tales recae en su versatilidad y el descubrimiento.
Vamos, es un hecho que vas a llegar a un punto en que tengas tal vez lo que crees que es mejor, pero también existe la posibilidad de que hay algo más útil, especialmente para una situación muy específica. Enemigos que se sienten genéricos y jefes que pueden ser un dolor de cabeza Los enemigos en The Adventures of Elliot: The Millennium Tales están pensados para llevar al jugador a usar todo el arsenal de Elliot, no solo la espada. Como el mundo de Philabieldia está invadido por tribus de bestias, hay hordas de criaturas en campo abierto, cuevas y ruinas, con amenazas que obligan a alternar armas de corto y largo alcance. La clave está en leer sus patrones, controlar la distancia y apoyarse en Faie para atacar o abrir oportunidades.
Los jefes parecen seguir una lógica más cercana a Zelda: no basta con golpear sin pensar, sino entender el truco de cada encuentro. Por ejemplo, en una pelea contra dos enemigos mecánicos, uno armado con espada y otro con ballesta, es necesario saber arremeter tanto a la distancia como de cerca. Asimismo, algunos jefes invocan peligros extra, como cristales de hielo, lo que hace que la preparación, la magia y las mejoras de armas pesen más. Aquí hay dos temas que no debemos perder de vista, que a pesar del buen diseño de personajes, los juegos de aventuras tienen un alto grado de repetición y eso termina cansando en el mediano plazo.
A veces estás peleando con las mismas ranas una y otra vez y terminas hartándote. O de pronto ya fueron demasiadas ratas genéricas que ya las acabas por puro compromiso. Pero, The Adventures of Elliot: The Millenium Tales padece de los mismos problemas que otros juegos de aventura donde ves que muchos enemigos pueden llegar a repetirse o no son tan retadores después de un buen rato pues ya descubriste el modo. Aquí el juego de Square Enix debió optar por invertir mucho más en la creación de criaturas para que sintieras mucha más variedad.
The Adventures of Elliot: The Millenium Tales te invita a explorar La exploración en The Adventures of Elliot: The Millennium Tales está construida alrededor de la idea de abrir caminos y descubrir secretos. Elliot y Faie no solo avanzan de un punto a otro: revisan ruinas, cuevas, aldeas, mazmorras y zonas ocultas donde hay tesoros, retos, enemigos y materiales útiles para mejorar el equipo. La perspectiva cenital y el estilo HD-2D le dan un sabor clásico, pero la presencia de Faie hace que el recorrido sea más dinámico, porque puede ayudar a resolver obstáculos, alcanzar objetos y activar mecanismos. Es una exploración con espíritu de aventura tradicional, pero con herramientas modernas de acción y puzzles.
La variedad de escenarios viene sobre todo del viaje por distintas eras, lo que permite que el mismo mundo se sienta diferente según el periodo histórico que se visita. Cada una de las cuatro edades tiene algo que aportar, tanto en lo visual como en el sentido de expliración. La Era de la Reconstrucción, por ejemplo, muestra una humanidad debilitada que sobrevive entre ruinas de una época más próspera, mientras que otras etapas presentan civilizaciones más antiguas, mágicas o primitivas. Eso permite que la aventura cambie de tono visual y narrativo, pasando de reinos protegidos a pueblos al borde de la extinción, restos olvidados y lugares marcados por el paso del tiempo.
Esta idea no es nueva, sin embargo, está ejecutada de una manera muy efectiva. Ninguno de los escenarios es un skin del otro, cada uno comparte una familiaridad – como sucede en Chrono Trigger – pero al mismo tiempo cuenta con un detalle que lo vuelve único y que te invita a que lo explores de una a esquina a otra. Es un hecho que el diseño de niveles, calabozos y demás, está pensado para aprovechar al máximo la presentación gráfica y que tenga mucho sentido que la acción y aventura se lleven a cabo de manera muy dinámica. The Adventures of Elliot: The Millenium Tales es muy hermoso, aunque también se puede decir al final que tal vez estamos llegando a un límite de lo que un juego HD-2D puede o más bien debería ofrecer.
La verdad es que The Adventures of Elliot: The Millenium Tales parece un tributo a lo más efectivo de Zelda Como dicen en los Simpson… No voy a mentirte Lisa… Sí, The Adventures of Elliot: The Millenium Tales tiene una influencia salvaje de The Legend of Zelda. Incluso desde que se anunció y eventualmente se presentaron los primeros momentos de jugabilidad pensaste que era el Zelda de Square Enix. Y no te equivocas, sin embargo, esto no significa que este título sea menos. Ya discutir si The Adventures of Elliot: The Millenium Tales es mejor que A Link to The Past o Phantom Hourglass o cualquiera de esas entregas sería muy necio e innecesario, porque cada juego fue creado con diferentes hardwares, historias, contextos y demás.
Además, The Adventures of Elliot: The Millenium Tales se ve que está construido primero bajo la historia de Elliot y a partir de ahí se va desarrollando lo que el juego quiere lograr a través de su jugabilidad. Vamos, hay suficiente historia como para desarrollar a una buena cantidad de personajes o que te cuenten pequeños relatos muy valiosos. Ahora, a pesar de que tenemos un juego muy sólido y entretenido, veo complicado que vaya a hacerse de una audiencia grande. Y no es porque no tenga los argumentos suficientes para ser un gran juego que marque un antes y después, más bien el problema que tiene es que va a sufrir de las comparaciones directas.
Sinceramente, siento que Square Enix pudo hacer más como cambiar la estrategia para que la gente conociera mejor este título. ¿Deberías comprar The Adventures of Elliot: The Millenium Tales? A primera vista The Adventures of Elliot: The Millenium Tales no parece ser una premisa innovadora, sin embargo, conforme juegas, conoces un juego con una personalidad realmente atractiva que va más allá de la presentación visual que se ve impecable. Elliot es un gran personaje y el mundo que debe explorar a lado de su hada es basto y lleno de detalle. La historia cumple cabalmente con entregar un relato sólido que se va desenvolviendo gradualmente, de un modo ágil, interesante.
Vamos, existe un balance entre la jugabilidad y la narrativa, no vemos a uno brillando por encima del otro, y eso hace que The Adventures of Elliot: The Millenium Tales sea muy valioso y te de horas de entretenimiento. ¿Estás de acuerdo con la calificación? No te pierdas de esta y otras reseñas suscribiéndote a nuestro feed de Google News. Jugamos The Adventures of Elliot: The Millenium Tales con un código para Nintendo Switch 2 proporcionado por un representante de Square Enix en nuestra región.