Las protestas, que comenzaron el pasado 1 de mayo, han generado un fuerte impacto económico y amenazas para el abastecimiento alimentario. El Gobierno boliviano busca abrir una nueva etapa de negociación con los sectores movilizados después de semanas de bloqueos y manifestaciones que han afectado a la actividad económica y al transporte de mercancías en distintas regiones del país. El presidente Rodrigo Paz reunió a su gabinete y a los dirigentes sindicales para buscar una salida negociada a casi siete semanas de conflictos sociales Paz defiende el diálogo para alcanzar acuerdos Durante su intervención, el mandatario destacó la importancia de alcanzar consensos con los representantes de los trabajadores y afirmó que el Ejecutivo acude a la negociación con voluntad de resolver los problemas planteados. «Sentarnos en la misma mesa para llegar a acuerdos, para que la COB sea más grande cada día en el sentido de que tenga más afiliados formales. Estamos acá para darle soluciones al país, estamos presentes con el gabinete de ministros», señaló Paz.
Las movilizaciones comenzaron impulsadas por demandas relacionadas con incrementos salariales y mejoras en el suministro de combustible, aunque posteriormente algunos sectores ampliaron sus exigencias hasta reclamar la dimisión del presidente. El Gobierno rechaza planes de privatización Paz aprovechó el encuentro para negar las acusaciones sobre una supuesta intención de privatizar empresas públicas o aplicar nuevas cargas fiscales. Según explicó, gran parte del malestar social se ha alimentado por informaciones que considera erróneas sobre las políticas económicas de su administración. El presidente negó que su Ejecutivo pretenda privatizar empresas estatales o incrementar tarifas e impuestos, como denuncian algunos sectores movilizados «En Bolivia se generó una desconfianza, sin haber hablado de privatizar, me acusan de querer privatizar y de mi boca nunca salió la palabra privatizar», afirmó.
El mandatario también rechazó que existan planes para aplicar aumentos en las tarifas de los servicios públicos o nuevos impuestos que afecten a la población. Las protestas elevan el coste económico del conflicto El impacto económico de las movilizaciones preocupa a los sectores productivos del país. La Cámara de Industrias de Bolivia calculó que los bloqueos de carreteras han provocado pérdidas equivalentes a 2.700 millones de dólares (unos 2.340 millones de euros) debido a las dificultades para exportar productos y transportar mercancías. Indicador Cifra Días de movilizaciones 48 Inicio de las protestas 1 de mayo de 2026 Pérdidas estimadas para la industria 2.340 millones de euros Sectores afectados Industria, agricultura, ganadería y transporte La paralización parcial de las principales rutas logísticas ha afectado tanto a empresas exportadoras como a productores locales.
Los sectores industriales y agropecuarios alertan de graves consecuencias económicas y riesgos para el abastecimiento interno Riesgo para la seguridad alimentaria La Cámara Agropecuaria del Oriente advirtió además de que la continuidad de los bloqueos amenaza la seguridad alimentaria del país. La organización señaló que las interrupciones en las cadenas productivas están generando desequilibrios en sectores estratégicos como el lechero , el avícola y el ganadero , dificultando el suministro y la distribución de alimentos. El resultado de las negociaciones abiertas este miércoles será determinante para evaluar si Bolivia logra reducir la tensión social y recuperar la normalidad económica tras más de un mes y medio de protestas.