Raphinha volverá a la escena mundialista en la madrugada del viernes al sábado (02.30 h.) en Philadelphia para medirse a Haití tras el decepcionante estreno de Brasil ante Marruecos (1-1). Con su nombre en boca de todos ante el grandísimo interés de los clubs saudís Al-Hilal y Al-Nassr por hacerse con sus servicios, el delantero del Barça está plenamente concentrado en la Copa del Mundo sin que haya hecho llegar a la cúpula azulgrana algún atisbo de duda sobre su futuro en cuanto a una posible salida este verano. Raphinha no compareció en zona mixta tras el debut en el torneo en Nueva Jersey, escenario de su anhelada final el 19 de julio, y no habría que descartar que sí lo hiciera después del segundo encuentro de la ‘canarinha’, donde Carlo Ancelotti le tiene muy bien considerado. El italiano le dio los galones del frente de ataque situándole de mediapunta en su 4-2-3-1.
Al otro lado del charco, la tranquilidad reina en las altas esferas del Barça en cuanto a la situación de Raphinha. Deco y Hansi Flick cuentan plenamente con el brasileño de cara a la nueva temporada. El ‘11’ azulgrana es considerado el paradigma de cómo deben comportarse los futbolistas del Barça para poder aspirar a todos los títulos en juego. Con contrato en vigor hasta 2028, Raphinha cumplirá 30 años el 14 de diciembre en plena madurez de su carrera.
Aunque en Barcelona saben de la amenaza saudí, algo que ya ha existido los dos últimos veranos con el brasileño como objetivo, tienen la información de parte del jugador de su deseo de querer iniciar su quinta campaña como azulgrana. Es por ello que el Barça tiene la confianza de que Raphinha no está por la labor de moverse. Ahora bien, otra cosa es que el brasileño moviera ficha y, esta vez sí, cambiara de opinión y se acabara doblegando ante las mareantes ofertas para jugar en Arabia Saudí. El Barça tiene muy claro que su caso es muy distinto al de Iñigo Martínez, que salió del club a coste cero para jugar en el Al-Nassr pese a tener un año más de contrato.
El vasco tenía 35 años, cinco y medio menos que Raphinha, que hace sólo nueve meses acabó quinto en el Balón de Oro por delante de Kylian Mbappé (7º). De ahí que el FC Barcelona sólo accedería al traspaso si la oferta de club a club fuera astronómica. CASO DISTINTO A IÑIGO MARTÍNEZ Si variara de opinión y pidiera salir, el Barça sí se haría fuerte para ingresar una cifra alta A pesar del fichaje de Anthony Gordon por 70 millones y 10 en variables procedente del Newcastle United, el Barça espera mucho de Raphinha, mermado por las lesiones este último curso. Reforzar el extremo izquierdo era ya una necesidad hace un año para dar un salto de calidad de cara a la Champions League.
Deco quiso fichar al colombiano Luis Díaz, estelar ante Uzbekistán (3-1) con un gol y una asistencia, pero el contexto financiero lo hizo imposible. Sí pudo llegar cedido Marcus Rashford, ahora con el futuro incierto tras caducar el pasado lunes la opción de compra de 30 ‘kilos’. Por tanto, ahora están para la izquierda Raphinha y Gordon. Se trata de sumar y no de restar.
Por eso, en el plan del Barça está el brasileño.